Superpoderes.

Superpoderes.

Si te gustan los deportes estos días deben ser muy especiales para ti. Si no te gustan, bueno, hay muchas otras cosas por hacer. Pero seguramente es difícil escapar del todo de la presencia de las competiciones, así que en la retina de muchos de nosotros están si o si, seamos fan o no, de las peripecias de algunas personas que nos deben parecer sobrehumanas, superheroínas, si no entendemos el entrenamiento que hay detrás de ellos.

Por casualidad vi en la pantalla del televisor mientras me preparaba para salir de casa a unas chicas que saltaban y daban piruetas como si tuvieran superpoderes. Hay en el subconsciencia de muchos de nosotros, supongo, una especie de envidia leve y sana, de esas que son más de broma que en serio, eso que nos dice “si intento eso me parto varios huesos”.

Pero lo cierto es que esas chicas no tienen super poderes. Lo que hacen es fruto de entrenamiento, de práctica. Cualquier de nosotros podríamos estar ahí compitiendo si hubiéramos encontrado la vocación por el atletismo de la misma manera que ellas lo hicieron desde muy jóvenes.

La diferencia entre el atletismo, la gimnasia rítmica, la natación sincronizada… todas esas disciplinas y el resto de cosas que el ser humano puede hacer y aprender en esta vida, es que ellos necesitan empezar muy jóvenes a aprender, entrenar y perseverar. Y sin embargo llegará un día en que no puedan seguir compitiendo. Puede que por una lesión, o puede porque ya sean mayores para esa competición, aunque sigan teniendo mucha vida por delante.

Lo que quiero decir es que en la vida seamos quienes seamos, y hagamos lo que hagamos, es muy posible que exista un momento clave en el que tienes que dejar atrás lo que sabías hacer y empezar de nuevo. Y siempre nos parecerá que alguien que lleva más tiempo que nosotros haciéndolo tiene un don sobrenatural para ello que nosotros no sabemos de dónde saca y que, por supuesto no nos encontramos por ningún lado. Pero eso no es cierto. Está en ti. Si tienes 30, 35, 40, 45, 50, da igual, queda mucha vida por delante. No puedes aprender a hacer paralelas a los 50, seamos realistas. Pero aún puedes atreverte a querer más de la vida, hacer cosas nuevas, aprender algo nuevo…
Porque la verdad es que los superpoderes no existen. Y si los superpoderes no existen, significa que todos tenemos el mismo “superpoder”, todos tenemos la capacidad de coger una idea, una inspiración, una motivación y hacer que eso nos convierta en “el mejor en lo que hago”.

Pero voy a puntualizar algo. Aunque he dicho que estas atletas no tienen un superpoder real, sólo el poder que les confiere la determinación, la perseverancia y el entrenamiento… lo cierto es que a su modo si son heroínas. Tienen algo muy especial que deberíamos pararnos a admirar y a querer imitar. Y que esté en nuestras manos poder hacerlo. Ellas tienen la fuerza de voluntad y el coraje de señalar algo que quieren y luchar cada día por conseguirlo. La determinación de correr más rápido cada día, saltar más alto cada día, ser más precisas, más exactas, más resistentes cada día. Y ella se han caído, se han hecho daño y se han levantado y lo han vuelto a intentar.

Todos tenemos nuestro particular podio y nuestra particular medalla por la que luchar. ¿Estás dispuesto a ir a por ello?

Rellena este formulario: http://marianalw.com/es/oportunidad y entre los dos descubriremos tus verdaderos superpoderes.

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