Pensamiento positivo – Pensamiento creativo.

Pensamiento positivo – Pensamiento creativo.

El éxito es trabajo, es planificación, es saber aprovechar las oportunidades, es educarse y prepararse, pero no sólo de cara al negocio o las relaciones sociales que van con él. Hay que prepararse también mentalmente, porque una actitud mental positiva y predispuesta es una parte importante.

Te lo creas o no, la forma en la que pensamos sobre nosotros mismos, nuestros logros y nuestras metas, hace muchísimo en la capacidad que tenemos para lograrlas o no. No te estoy hablando de que si te subes a una azotea y piensas mucho y muy fuerte “voy a volar, voy a volar”, si das un paso adelante, vayas a volar. No, lo más seguro es que, cómo mínimo, te rompas algo.

De lo que te hablo es que moldear tu manera de pensar sobre unos resultados que son alcanzables. Yo creo firmemente que una actitud positiva mueve montañas. Un trabajo constante, una buena actitud y un plan bien trazado son la combinación perfecta. Y una actitud positiva simplemente aplicada al propio desarrollo personal es una herramienta muy útil para nuestra vida, para el día a día. Los pequeños gestos y los pequeños hábitos que ganamos para realizar nuestros objetivos están cargados de esta energía. Y si no lo están es que estamos perdiendo el tiempo.

Imagina que los pensamientos se hicieran tangibles. Los pensamientos como objetos. Lo que te digo no es ninguna tontería, pues casi toda cosa que nos rodea, antes de ser cosa fue idea. Todo lo construido, organizado, instituido, estructurado, implementado… Toda nuestra vida cotidiana está llena cosas que una vez sólo fueron pensamientos. Si puedes pensar en ello, puedes hacer que sea algo real. Incluso volar, aunque para ello hubo que pensar en una máquina que lo hiciera por nosotros. Qué poderoso resulta ser el cerebro humano que piensa en cosas que no existen y las hace realidad. Eso es lo que ocurre cuando decidimos hacer algo y lo hacemos.

Tus deseo de conseguir lo que quieres en la vida ha de ser más fuerte que las limitaciones que crees que tienes. Tanto esas limitaciones como tu determinación son objetos abstractos que aún sólo están en tu cabeza. Tu determinación puede hacerse tangible, tus limitaciones nunca lo son, y sin embargo tu les otorgas todo el poder que necesitan para derrotare. Sólo necesitas recordar que cuentas con una maravillosa herramienta, que es tu cerebro y que sólo necesitas un poco de fe en ti mismo y en el futuro.

En ese momento en que tomas la decisión, no sólo estás trazando un camino, una ruta hacia determinadas metas. Estas creando, de forma abstracta y de forma física, estás creando un futuro, estás creando ideas, estás creando relaciones. Estás tomando una decisión, que es una palabra, una idea, y la conviertes en muchas y variadas cosas que dan riqueza a tu vida y a las de las personas que entren en tu camino.

Una agenda bien organizada donde has transformado tus ideas y tus deseos en un mapa de a dónde quieres llegar y qué caminos quieres tomar, es una excelente idea. Además de resultar muy útil para llevar un control de tiempo y eficiencia, tiene un componente creativo que no todo el mundo es capaz de ver. Es extraer tus pensamientos y darles forma previamente mediante tinta y papel, es el primer paso. Es como el boceto de tu obra. Tachas y reescribes, le pones fecha, pones notas con nuevas ideas, con dudas o replanteas algo. Estás transformando algo que antes no existía.

Y la perseverancia. No dejes que que nada se interponga entre tu objetivo y tu, ni el mal tiempo, ni el mal humor, ni las malas noticias. Porque tu tienes algo más fuerte que todo eso y es tu mente y tu actitud. La actitud de alguien que va a conseguir lo que se proponga porque es posible, porque puedes hacerlo, porque quieres hacerlo.

En el proceso de interiorizar que nuestros deseos podemos convertirlos en hechos, que nuestra idea es un un plan en marcha y que nuestro objetivo está al alcance de nuestra mano, y en el proceso de prepararnos y educarnos para el viaje que queremos emprender, no solo estamos creando un plan de carrera, un plan de vida o un plan de jubilación. Estamos creando una versión de nosotros mismos, más organizada, más preparada, más feliz.

2

You May Also Like