Categoría: Personal

El éxito es una cuestión de actitud, de mentalidad. Tener la mentalidad adecuada es uno de los principales y más importantes pasos que debes dar para que tu negocio de network marketing despegue realmente.

Incluso para crear cualquier pequeño o gran cambio en tu vida, a un nivel personal, requieres poner en sincronización tu mente, tu actitud y tus planes o sueños. Yo no encontré el éxito hasta que conseguir adaptar mi mente para ello, y sé que cuesta al principio. Hace falta un esfuerzo extra para cambiar la manera en que la mente funciona.

Así que voy a contarte algunas de las cosas que, según mi experiencia, prepararán tu mente para el éxito. Más específicamente, el éxito en el network marketing.

 

Querer realmente es poder.

Hay que querer algo realmente. Debes quererlo con un deseo tan grande que no te deje dormir, o que te levante muy temprano para poder ponerte, cuanto antes, a trabajar en cumplir ese deseo.

Debes desearlo con fuerza porque el network marketing tiene un proceso mucho más lento y doloroso de lo que la mayoría de la gente está dispuesta a soportar. Cuando quieres algo con ese fervor nada se puede interponer entre tus sueños y tú.

 

Yo soy el único responsable de cómo es mi vida ahora mismo.

Debes eliminar de tu mente el hábito de culpar a otros por las cosas que te ocurren, o por las cosas que no te gustan en este momento de tu vida. Pero tu tienes el control, en realidad, para cambiarlas. Cuando asumes esta mentalidad, además de hacerte responsable de tus actos para mal, lo harás para bien. Aprenderás de tus errores, pero también entenderás que cualquier cosa que quieras llevar a cabo, podrás hacerla porque TU TIENES EL CONTROL.

 

Haré LO QUE SEA.

Un pensamiento que debes asumir en el network marketing es que, para triunfar tienes que hacerlo que haga falta. Eso no quiere decir tomar decisiones poco éticas o traicionar a tus valores, sino desafiarte a ti mismo y hacer cosas que antes te habrán parecido arriesgadas o incómodas. La mentalidad de hacer lo que sea, o lo que haga falta es una en la que sigues siendo tu mismo, sigues aplicando tus valores y tus principios a tu negocio, pero te atreverás a probar cosas nuevas y a salir de tu zona de confort tantas veces como sea necesario. Con esta mentalidad, ¡nada es imposible!

 

El trabajo duro no puede asustarme.

Si la perspectiva de trabajar muchas horas y poner esfuerzo en cumplir tu sueño te parece mal, para empezar, no estás comprometido con ese sueño o no es tan importante para ti. No vas a encontrar un camino fácil en la vida para absolutamente nada, y mucho menos para las cosas que de verdad merecen la pena. Así que si quieres tener éxito en el network marketing prepárate para trabajar duro.

 

Olvidaré mi ego.

Hay dos cosas que a veces chocan entre si en este negocio: la poca creencia que tienen las personas en sus propios talentos y la dificultad que tienen muchos para soportar que les digan qué hacen mal y cómo cambiarlo.

¡Es asombroso como esas cosas pueden darse hasta en las mismas personas a la vez! Pero tiene solución. No digo que pueda ser tu caso, pero de todos modos tendrás que prepararte para el entrenamiento y para ser formado, y eso significa que deberás escuchar, reflexionar sobre lo que haces mal y tener la mente abierta para admitir cuando te equivocas y corregirlo.

Estar errado en algo no significa que no valgas para el negocio. Cometer fallos no significa que no valgas para el negocio, únicamente significa que aún debes entrenar y practicar más.

 

Tendré visión.

No necesitas ser un pionero y un visionario único, reinventar la rueda y asombrar a todos. Por suerte para ti y para millones de personas en el mundo, el network marketing es una industria que funciona y con sistemas que funcionan, que autoevoluciona con el tiempo y con las personas. Lo que si necesitas tener es TU visión clara, la de tus objetivos, las de los objetivos del equipo y la de tu estrategia para conseguir que todo eso encaje y funcione.

 

¡Estoy agradecida!

Ser y estar agradecido es más que un gesto o una palabra, es interiorizarlo y aprender a despertar siendo consciente de que tienes una buena vida, tienes una buena familia y tienes un futuro brillante y hermoso por delante. Tienes un techo sobre tu cabeza y comida en la mesa, y eso también es para agradecer. Si quieres que las cosas sean aún mejor, solo tienes que tomar las decisiones y poner trabajo y tiempo en lograrlo, pero cada día tienes miles de cosas por las que agradecer.

Y cada día tendrás un nuevo progreso por el que estar agradecido, sobre todo si aplicas todos y cada una de estas mentalidades.

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¿Recuerdas como era la navidad cuando eras pequeño?

Las luces, las canciones, las comidas en familia y la ilusión de todo el mundo sigue ahí, pero tal vez y no lo vivas de la misma manera. Claro que entonces SI creías en la magia, Papa Noel o los Reyes Magos, de verdad estaban a punto de visitar tu casa y dejarte asombrosos regalos, en aquellos años.

Parece que, si pierdes la creencia en la magia, las navidades se convierten en un trámite por el que pasar, una época de gastos y poco más.

¡No tiene por qué ser así!

¿Quieres recuperar esa magia? Entonces lo primero que necesitas es QUERERLO de verdad, tener la voluntad de hacer que estas fechas sean mágicas de nuevo.

Y ¿Por qué querrías hacer eso?

Te daré dos razones bien poderosas:

La primera es que, si tienes hijos, puedes disfrutar junto a ellos de una de las épocas del año que más felices los hacen. Y los mejores recuerdos que puedes regalarles para que les acompañen toda su vida son navidades realmente felices, de ilusión y que os unan aún más.

La segunda es por tu propio bienestar. No hay ninguna razón por la cual hacerte mayor signifique que debas dejar de disfrutar de épocas que existen para traer felicidad a las personas. No hay ninguna razón por la que debas prohibirte, por la edad, ser un poco más positivo, más alegre y más amable.

Tu desarrollo personal y tu mentalidad para el éxito también se ven reforzados cuando disfrutas al máximo fiestas como estas.

No sólo tienes todo el derecho de disfrutar, es que DEBERIAS, disfrutar un poco más de la vida, agradecer los buenos momentos y aprovechar cada ocasión posible de compartir en familia.

Te voy a dar algunos consejos para que recuperes la ilusión navideña y vuelvas a soñar, como cuando eras pequeño.

Nada tiene que ser perfecto.

Tendrás invitados en casa y te preocupa más de lo que debiera que la comida sea perfecta, la decoración, los regalos, etc… Es uno de esos errores que cometemos al hacernos mayores, hasta las navidades se convierten en un trabajo para el que nos encontramos demasiado poco cualificados. Las imágenes de navidades perfectas con las que nos inunda la televisión y las películas no ayudan. Pero tienes que parar, lo importante es lo que se vive en familia, la calidez con la que recibes a tus invitados, no que sepas la correcta etiqueta de cómo ordenar los cubiertos.

Incluso si no vives en familia, elige ilusionarte.

Si estás leyendo esto pensando que tu familia vive demasiado lejos, que tu situación este año no te acompaña, vives sólo, etc… Esa no es razón para desterrar una fiesta que antaño te ilusionaba de tu vida. Adorna un poco la casa, encuentra un amigo con el que celebrar, sal de casa y mira las hermosas luces que seguro que hay en tu ciudad. Hazte una cena especial, aunque sea para ti mismo, y organiza un Skype con tu familia para brindar juntos. ¡Regálate algo que deseabas desde hace tiempo! No es tu situación lo que importa, si no cómo decides actuar ante la situación.

Haz tus propios adornos.

Hay un encanto especial en dedicarle algún tiempo a montar el árbol desde cero, o crear adornos con materiales reciclados, o trozos de felpa y algodón. No es elegante, no es de digno de unas navidades de película, ¡pero es tan constructivo y satisfactorio! Y es un momento perfecto para compartir en familia también.

Nada es obligatorio.

Cuando crecemos, hay ciertas cosas que se hacen en estas épocas casi de forma automática. Algún plato de la cena que en realidad cambiarías por otra cosa, esas tarjetas navideñas que siempre envías, pero que ya firmas casi sin mirar, algunos compromisos sociales que se han convertido en otro trámite más.

Hagas lo que hagas durante estas fiestas, asegúrate que lo haces porque quieres, porque sientes que es correcto o porque te hace feliz.

No tienes que obligarte a ser feliz, sólo permitírtelo.

 

Lo que quiero decir es que tienes que dejar de agobiarte por lo que deberías o no hacer, lo que debería o no pasar y como deberían o no ser estas fiestas, y simplemente abrazarlas tal como son y aprovechar de ella sus mejores momentos. Una vez abandones todos esos estándares que nos imponemos como adultos, empezamos a ver estas fechas, de nuevo, cómo eran cuando éramos pequeños.

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¡OneLife hace un reconocimiento especial de Mariana López de Waard! Una de las últimas entradas de la página de Facebook oficial de la compañía ha sido dedicada a destacar la labor de Mariana. Se habla de su ejemplo como Diamante Negro, como un potente modelo a seguir por las mujeres en el network marketing y de la filosofía poderosa de su liderazgo. Lee aquí mismo lo que OneLife ha publicado.

Y también puedes ver y compartir el artículo original aquí.

 

“¡Todo es posible si realmente lo quieres! No dejes que nadie te diga otra cosa”, Mariana Lopez de Waard.

Después de tan solo cinco años en la industria de network marketing, Mariana López de Waard se ha convertido un ejemplo por excelencia para muchas mujeres en este negocio, ¡especialmente en el mercado de habla hispana! Se enorgullece de ser madre, esposa y al mismo tiempo una mujer independiente y una líder fuerte.

Desde que Mariana se convirtió en madre, comenzó a ver la vida desde un punto de vista diferente. Su hijo ha sido su mayor inspiración para convertirse en mejor persona todos los días y en un buen ejemplo para él. Esta actitud positiva hizo de Mariana una líder de éxito y abrió su mente al mundo de los negocios. El desarrollo personal ha sido su clave para alcanzar sus objetivos en la Red OneLife.

Cuando Mariana comenzó en el negocio de network marketing, su objetivo era simple: quería convertirse en Diamante lo antes posible. Con su ambición, alcanzó la meta en un tiempo récord y ahora es la primera mujer de habla hispana con el rango de Diamante Negro.

Mariana dice que debe su posición actual a la preparación diaria y al trabajo arduo que incluye mucha lectura y entrenamiento. Cree firmemente en la visión de la Dra. Ruja Ignatova y esta enamorada de sus proyectos. Mariana tiene la ambición de poder ayudar a muchas personas por todo el mundo e inspirarles a creer que no hay nada imposible y que el verdadero éxito esta al alcance de todos los que lo desean.

Uno de sus secretos para el éxito es el trabajo en equipo y el hecho de que juntos se puede lograr mucho más. Mariana se mantiene humilde y siempre está ahí para ayudar a su equipo a crecer y aprender junto con ella.

Mariana considera que para hacer negocios en serio, uno debe creer en el producto. Creer en OneLife no fue fácil al principio. Pero una vez entendió lo que había detrás – el conocimiento, la visión, la gente y el equipo – no tenía duda de que este es el negocio del futuro. Como líder dedicado, Mariana cree que lo mejor está por venir.

“Tienes que creer en ti mismo para llegar donde quieres estar. Si trabajas duro en ti mismo, todo es posible, y todos tus sueños se pueden hacer realidad”, Mariana López de Waard.

¡Sigue sacudiendo el escenario, Mariana! ¡Todo el equipo de OneLife está feliz de ser parte de tu viaje y testigo de tu crecimiento!

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Hace hoy exactamente 11 meses desde que se anunció que había alcanzado el rango de Diamante Azul. Un momento de mucha satisfacción, de mucho orgullo, de felicidad.

Un honor, de hecho.

El camino desde el Diamante al Diamante Azul fue pausado y a la misma vez lleno de emociones. Pero lo más importante es que fue un camino de autodescubrimiento.

Y hoy, justamente 11 meses desde que mi ascenso hasta el Diamante Azul fuera anunciado, puedo compartir con todos vosotros, con mucha felicidad, que he conseguido llegar hasta el Diamante Negro. El honor se hace aún mayor.

 

Esta meta es una muy especial y es difícil poder expresar todo lo que significa.

Es una de las más difíciles etapas, pero eso no es lo mismo que imposible. Ha sido el fruto de un trabajo duro y constante, en mi misma y en mi negocio, en mi equipo. Es también el producto de haberme rodeado de las personas correctas, las mejores personas, del mejor equipo. De trabajar codo con codo con los más asombrosos líderes, a los que agradezco y admiro tanto.

Y es el resultado de haber siempre mirado a la vida y a los retos con la actitud necesaria, positiva y constructiva.

Este rango también significará retos nuevos, así como nuevas y mayores responsabilidades, a las que doy la bienvenida con una sonrisa.

Ha sido casi un año trabajando en esta particular meta y no la veo como el final del camino, sino una señal luminosa y resplandeciente de que se ha logrado mucho, pero que aún quedan muchas metas por cumplir, mucho trabajo por hacer.

El diamante negro, en la naturaleza, no causa brillo ni refleja la luz. Pero en este caso, mi diamante negro brilla muchísimo. Con una luz muy intensa y clara. Ha sido un faro para mi durante mucho tiempo, señalándome el camino, y va a ser iluminándolo desde ahora, para que siga trabajando por mi equipo, para que cada vez más y más de mis compañeros encuentren la satisfacción y la transformación vital de llegar a ser diamantes, diamantes azules, diamantes negros…

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Un copo de nieve es algo frágil, inofensivo, sin fuerza alguna. Se nos derrite en la palma de la mano y desaparece en cuestión de segundos. Es también algo único y perfecto.
Lo cierto es que te puedes equivocar con respecto a ese copo de nieve. Sólo está indefenso porque está sólo, pero la nieve es uno de los ejemplos más maravillosos que la naturaleza tiene para demostrarnos que la unión es la fuerza más poderosa.

Tú, como ese copo, te puedes ver ante una situación extraña despojado de fuerzas, de ánimo y sin recursos para seguir avanzando. Es cuando comienzas a hacer contactos, cuando comienzas a rodearte de personas como tú, con tus mismas ambiciones y tus mismos sueños, que empiezas a crear esa primera bola de nieve.

Muchos copos de nieve son capaces de frenar la actividad de ciudades enteras, de parar los coches, de cerrar edificios. La nieve puede ser una de las fuerzas de la naturaleza más potentes e incluso aterradoras. Y todo eso es el poder de muchos copos de nieve frágiles.

Snow covered cars are seen during snowfall in the city

Un copo de nieve no tiene fuerza, pero la fuerza del alud es imparable.

Pero por suerte, hay una gran diferencia entre nosotros y los copos de nieve: ninguno de nosotros es tan frágil como ese copo de nieve. Nuestra fuerza es mayor como individuos y es mucho más poderosa en conjunto. Tal vez no seamos como el alud, pero tenemos la fuerza de hacer muchas más cosas y de, juntos, tener la capacidad para transformar el mundo.

El alud puede destruir a su paso, pero nosotros podemos construir. Para ellos solamente tenemos que aprender a unirnos tanto como la nieve.

Ese es el verdadero secreto del poder de la nieve, la capacidad de estar no solo juntos sino unidos, de moverse como una sola entidad con la fuerza de miles y millones.

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Cada minuto de nuestro día es un minuto que debemos saber aprovechar. No dejar que se nos escape de ninguna manera, ya sea para nuestro negocio o para dedicarlo a aquello que nos hace feliz, como la familia, los amigos… Lo ideal es que tu día te permita hacer de todo un poco: trabajar y hacer crecer tu negocio, disfrutar de la compañía de los tuyos, invertir tiempo en tu desarrollo personal e incluso en alguna afición.

Tu felicidad depende de un buen equilibrio entre todas esas partes que dan forma a tu vida diaria. Y aunque dedicarle mucho, pero que mucho esfuerzo y tiempo a desarrollar tu negocio es muy importante para tus metas, no existe éxito sin felicidad y no existe felicidad sin equilibrio.

Planificación. La base principal de esto consiste en una buena planificación. Planificar desde bien temprano o incluso desde la noche anterior cómo vamos a utilizar el tiempo de nuestro día. Ya debes tener algunas metas y pequeños objetivos que puedas fraccionar. Es importante marcarte una pequeña meta diaria para que cada día tu progreso sea visible.

Prioridad. Debes separar lo que es realmente importante de lo que es urgente. De las tareas que te dan un progreso de las que sólo se interponen. A veces es difícil entender la diferencia entre urgente e importante y las combinaciones posibles de ambos. Simplemente valora qué te aporta a tu día o a largo plazo lo que vas a hacer, y si tienes que sacrificar algo más o menos valioso por ello.

Valora tu tiempo. A veces tendemos a aceptar compromisos, tareas, y demás, que no nos vienen bien, ni siquiera nos convienen o no podemos asumirlas. Eso lo hacemos porque no valoramos realmente nuestro tiempo o por miedo a que los demás crean que no somos realmente competentes. Hay que entender que nadie hace magia con su tiempo, y que poder abarcarlo todo es un proceso que implica tanto una buena administración, como aprender a seleccionar qué tareas nos ayudan y cuáles no. Y aprender a decir “no” a aquellas que no nos convienen.

Cada cosa en su momento. Algo que nos puede ayudar mucho es dedicar momentos específicos del día a tareas específicas. Quizás esa organización cambie de un día para otro, sobre todo porque en el Network Marketing no tenemos un horario. Pero reservarte un tiempo para encargarte de algo y centrarte por completo en ello es la mejor manera de aprovechar el tiempo.

Menos interrupciones. Siempre las vas a tener. Aprende a convivir con ellas y a manejarlas de manera en que no destrocen toda tu planificación.
Nada de distracciones. Estas son las que te buscas tú mismo. Malos hábitos, cosas que te desenfocan. Lo que se llama perder el tiempo.

Medita. Si, en realidad es una manera de aprovechar tu tiempo también. Porque puedes usar ese rato para hacer un análisis del día, de lo que has llevado bien y lo que no has llevado tan bien. Y cómo corregirlo la próxima vez. Es importante que lo veas de manera positiva y te centres en lo conseguido con éxito y en las formas de mejorar tu sistema para organizar tu tiempo.

¡Y a sacarle todo el provecho a cada día!

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Todos los logros que puedas alcanzar en la vida, todos tus éxitos grandes y pequeños empiezan con algo tan pequeño, pero tan poderoso como una decisión. Y antes de esa decisión que lo cambia todo está… la meta.
La meta es cuando te das cuenta de que hay algo ansías, que deseas, o que sabes que te falta en tu vida. Sea lo que sea, una meta pequeña, una meta enorme. Pero para tomar las decisiones que te llevan hasta esa meta, tienes que saber algo muy importante sobre las metas: si no les das forma, no llegarás nunca.

Así es, es solamente una idea que no llega si quiera a sueño hasta que no decides ponerlas por escrito y entender que conseguirlas es posible. Las personas que consiguen cumplir sus sueños y alcanzar sus metas, en su mayoría, son las personas que escriben y planean sus metas, que les dan forma y se las marcan como un reto.

¿Ya te has puesto metas?

En caso de que aún no hayas formalizado eso de ponerse metas, prueba conmigo este método para fijarlas, planearlas y conquistarlas.

Paso uno. ¿Qué es exactamente lo que quieres?
Analiza bien qué es lo que de verdad quieres conseguir, cuáles serían tus metas en este mismo momento. Lo que más te importa, lo que te anima, lo que hace que tu corazón vaya más deprisa. O simplemente, ¿cómo quieres que sea tu viva en dos, tres o cinco años?

Paso dos. Revisa donde estás ahora.
Es simplemente hacer un balance de las cosas que te han hecho feliz y las que no tanto en el último par de años. Una vez tienes al menos unas tres o cuatro cosas importantes en cada lado piensa como potenciar lo que te hace feliz y como eliminar o lidiar mejor con lo que te hace infeliz. Puede que tus mayores metas se escondan tras esos pensamientos.

Paso tres. Varias pequeñas metas.
Con lo que has meditado puede que ya ten tas la respuesta a varias cosas que quieres cambiar en tu vida. Elige de tus metas una pequeña por cada área de tu vida, por ejemplo: trabajo, familia, salud, etc. Ese será tu comienzo para darle una vuelta completa a tu vida.

Paso cuatro. Escríbelo todo.
Escribe tu meta, escribe como quieres alcanzarla y los pasos que has decidido llevar a cabo. Y lo más importante, escribe cada día que has hecho y qué puedes hacer para seguir avanzando en tu meta. Recuerda que todo objetivo, toda meta, puede dividirse en tantos pasos como sean necesarios dar para alcanzarla, así que no dudes en especificarlos en tu plan si ya los conoces, y tachar con satisfacción cada vez que conquistes cada uno de ellos.

Paso cinco. Celebra cada éxito.
Cada paso en tus metas es un éxito. Es un poco más cerca que estás de conseguirlo. Celébra cada uno y te será cada vez más fácil ir a por el siguiente.

Paso seis. La metas más grandes.
Seguro que tienes guardados más grandes sueños en tu mente. Sigue poniéndote metas y retándote a ti mismo, siguiendo los pasos anteriores. Sigue con perseverancia y con consistencia, sigue marcando, planeando, tachando, celebrando… Y seguirás transformando tu vida en una muy épica.

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A veces el reflejo del éxito de tu trabajo no es en forma de ganancias, de títulos, de cosas materiales…

Verás. Cuando entras en una industria como el network marketing, puede que lo hagas principalmente para ganar algo extra además de tu trabajo principal, por necesidad. Puede que lo hagas porque has agotado las opciones en un mercado muy saturado y necesitas probar algo nuevo que te ayude a salir del bache. Puede que lo hagas para ganar una libertad financiera que te asegure un futuro libre de ansiedades y deudas. Puede que el trabajo te atraiga por su dinámica, o porque realmente eres una persona muy social y esta este es el trabajo perfecto para ti, tu vocación. Hay mil historias distintas.

Para mi fueron dos cosas clave: una la libertad financiera y otra la necesidad de hacer algo más constructivo, algo que representara un reto.

Puedo decir que lo primero ya hace tiempo que me lo he asegurado y estoy muy agradecida por ello, y lo segundo… lo bueno de los retos es que una vez conquistas uno, puedes ponerte todos los que quieras. Este trabajo ha sido siempre estimulante y lo continúa siendo.

Así que como decía al principio el éxito no siempre es sobre las ganancias. Para mí el éxito puede ser un logro pequeño o uno grande y yo he tenido éxitos desde que comencé a comprender realmente como había que prepararse para este trabajo.

Pero si tengo que señalar el Éxito, el más grande, para mi ahora mismo en el momento en el que me encuentro y como me siento, no ha sido conseguir la libertad financiera, no ha sido conseguir llegar hasta aquí o hasta allí.

El éxito más grande que he vivido recientemente es el sentir que formaba parte de algo grandioso de un proyecto que tendrá ya no un legado si no que será parte de la vida de millones de personas. Ser parte en primera persona y llegar a tener momentos de gran responsabilidad en eventos como el de México del 10 de Septiembre, y llegando a tener la oportunidad de hablar con la Dra Ruja en esa fantástica entrevista que nos concedió.

Estoy viviendo el momento correcto en el lugar correcto. Podría decir que es la suerte, tal vez, pero también sé que yo decidí ponerme en el lugar correcto en el momento correcto hace tiempo para llegar hasta aquí, por lo que me siento muy orgullosa de mi misma. Y a la misma vez siento que es un gran honor poder participar en un evento junto a la Dra Ruja, poder entrevistarla, hablar de cosas tan importantes y tan personales.

Habéis visto ya el video y habéis escuchado los temas que discutíamos. Yo lo vuelvo a ver y recuerdo estar allí y vivir el momento con una gran emoción y mucha ilusión por estar haciendo esa entrevista. Y ahora viéndolo me doy cuenta de que este es uno de mis grandes éxitos en mi carrera. Uno que no tiene que ver con las ganancias, ni los títulos… sino uno que tiene que ver con la satisfacción personal de formar parte de algo inmenso.

Si tu también quieres formar parte de esto, cuenta conmigo: http://marianalw.com/es/oportunidad

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Aún me quedan unos pocos días más de disfrutar de esta experiencia que me está ayudando a volver a enfocar toda mi energía en mis objetivos personales y profesionales.

Pero cada día aprendo algo nuevo que es vital e importante y que es algo que, si asimilamos apropiadamente, nos puede cambiar la vida. Y hoy quiero compartir con vosotros unas cuantas lecciones y reflexiones de entre todo lo que está surgiendo de este maravilloso viaje de aprendizaje para una vida feliz y plena. Si bien la felicidad no es la meta final, sino el vehículo que nos ha de llevar a la meta, es un proceso que debemos trabajar en nosotros mismos, en cuerpo y mente, para que nuestro potencial esté libre de cadenas.

· El camino más rápido para sentirse miserable es cuando nos comparamos con los demás. La única comparación que debemos hacer es con la mejor versión de nosotros mismos que podamos ser.

· Los líderes maximizan sus recursos, sean cuales sean los que tengan en cada momento.

· Ayudar beneficia a todos. Tus ganancias serán proporcionales a la cantidad de personas que puedas ayudar.

· Tu eres la historia que te cuentas a ti mismo todos los días. Cambiar el argumento es cosa tuya.

· Damos más valor a otras cosas que a nuestro propio cuerpo. Nos envenenamos a diario y nos debilitamos a nosotros mismos. Necesitamos mucha energía para fomentar nuestra creatividad, para crear momentums en nuestra vida, y esa energía la perdemos cuando nuestro cuerpo está demasiado ocupado tratando de digerir y eliminar todos los ácidos que ingerimos.

Os dejo con estas reflexiones hoy y espero que les deis unas cuantas vueltas en vuestra cabeza y no las soltéis. Espero traer más muy pronto.

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Hoy os quiero contar una historia. Es una historia real, personal, pero para mi está llena de magia.

Es una historia que empieza con una mujer ahogada por un trabajo gris, aburrido, cuadriculado, asfixiante y encadenante. Una mujer que veía como la vida se le escapaba entre horarios y cumplir unos mínimos, unos plazos, entre facturas y cuentas, en correr cada día un poco más para no llegar a ningún lado. Y esa mujer era yo.

Ni siquiera fue hace demasiado tiempo, fue hace pocos años, pero a mi ahora me parece una eternidad. Es algo tan ajeno y tan lejano.
El caso es que ni siquiera me había planteado una alternativa, porque no la conocía. Era un trabajo que hacía bien porque se me daba bien, pero no era algo que disfrutase, ni algo que, a pesar de los sacrificios me diese recompensas y alegrías. Simplemente era otra jaula de las muchas que nos ponemos en la vida.

Y un buen día el destino me llevó a asistir a un evento donde una gente, y en concreto dos señores que entonces no sabía que se iban a convertir en dos buenos compañeros, nos explicaron a mi y otras personas conceptos tan irreales para mi entonces, tan maravillosos, rompedores e innovadores… Conceptos que se me metieron tanto en la mente como en el corazón y que harían que encendieran una llamita en mi que no sabía que existía.

Digo que fue el destino, porque no podría ser otra cosa, no fue un accidente ni una casualidad. Aquello estaba destinado a pasar y sólo hacía falta ver como se me iluminó algo dentro que no sabía que tuviera.
Aquellos señores, Jose Gordo y Christian Steinkeller, me habían abierto una puerta nueva, me dieron la mano para enseñarme el camino y demostrarme qué había a otro lado. Y los seguí. Y por eso no puedo si no agradecerles con todo mi corazón que me enseñaran un mundo lleno de posibilidades en el que tenía la posibilidad de ser yo misma. Yo al 100%.

Así empecé en el network marketing y dije adiós a mi otro trabajo, aquel frío, gris, deshumanizante y cuadriculado.

No todo fue fácil. Pero las cosas que merecen la pena nunca lo son del todo. A veces tienes que recordarte a ti mismo lo que vales y que eres capaz. Arrancar cuesta porque es un momento en el que tienes que empezar a pensar de otra manera y todos venimos de ambientes en los que tienes que pensar en cumplir los horarios y los resultados mínimos. Entramos pensando que si no hacemos tratos y contactos enseguida nos arruinaremos, tenemos miedo a no hacer nuestro trabajo bien en cada momento, a que nos echen, a quedarnos sin nada.
Y resulta que en el network marketing lo primero que debes hacer es quitarte de encima todos esos miedos, esos pensamientos negativos, relajarte. Las cosas van mejor cuando más te relajas y simplemente observas, aprendes y te relacionas.

Y las cosas empezaron a ir tan bien que me pasó algo que hoy puedo llevar con orgullo. Me convertí en la primera mujer Diamante de OneCoin.
No es sólo por el rango, no es sólo por llegar primero. Es un honor. Tenéis que entenderlo, las mujeres aún somos pocas en posiciones como ésta, y alcanzar el Diamante no era sólo un logro para mi, si no que era un paso que daba por y para otras mujeres en los negocios y en el network marketing. Parte de mi carrera en OneCoin ha ido orientada no sólo al éxito personal y al de mi equipo, sino a ser una inspiración para otras mujeres networkers.

Ser una mujer en los negocios no es fácil, en ninguna industria. Pero ya sabéis como es esa frase “No te diré que será fácil, sino que merecerá la pena.” Y en esta industria merece la pena mucho más, por la visibilidad que podemos dar, porque se nos permite ser nosotras mismas, porque es una industria basada en las relaciones humanas, en escuchar, conocer y comprender, y en la que no tienes que luchar contra tus compañeros si no apoyarlos para que todos avancemos.

Por todo esto, quiero agradecer con todo mi corazón a todas las personas que han compartido este maravilloso camino conmigo. Gracias por ayudarme a descubrir que no existen los imposibles y hacerme ver que había una libertad que no sabía que podía ser para mi. Sin todos vosotros no habría encontrado el camino.
Gracias.

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