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Hace muy poquito que he estado en un evento regional y es, simplemente, increíble. Ves tanta energía, tanta positividad, tantas ganas de comerse el mundo y cambiar las cosas…

Y si has estado en uno de estos eventos lo sabes, sabes la energía que se concentra en lugares y momentos como éstos.

Por eso existen, entre otras cosas. Además de toda la información, además de los entrenamientos y todo eso, se convierten en un enorme foco de energías compartidas y potenciadas. Y lo que debes hacer es tomar toda energía que has recogido en este evento ¡y usarla!

Estás lleno de motivación y te ves, quizás el próximo año, siendo uno de los líderes que están hablando en el escenario.

¿Y sabes qué? Haces bien en tener esa visión porque yo estuve igual una vez, regresando de un evento global completamente alucinada y sabiendo que estaba en el lugar correcto, yendo en la dirección adecuada. ¡Y así fue!

Yo ahora he conseguido hacer realidad esa visión.

Porque un día tomé toda esa motivación y toda esa energía, y la convertí en algo más que un sentimiento. Lo convertí en poder.

 

La clave está en aprovechar el momento.

No todos los días vas a tener las cosas tan claras, ni vas a estar igual de motivado. Lo cierto es que tampoco puedes esperar a estar motivado para trabajar en tu plan, pero sí que puedes aprovechar ese momento increíble de motivación y hacer que sea útil, que te dé un impulso que será decisivo.

Cuando llegas tras un evento global o regional, tienes una visión muy clara de lo que quieres. Tienes la inspiración y tienes tu meta. Has visto las posibilidades, has conocido las historias de muchos líderes y sabes que la tuya puede encajar perfectamente, porque el único requisito indispensable es QUERER CONSEGUIRLO. Y tú de eso tienes de sobra. ¿No es así?

La primera vez que fui a un evento global vi miles y miles de personas, que ya estaban haciendo con sus vidas justamente lo que querían hacer. La inspiración que sentí, las personas con las que hablé… todo ello me puso en el estado mental adecuado para comenzar a trabajar duro por mi meta.

Pero no debes dejar que ese estado mental se debilite por las distracciones. ¡Tienes que aprovecharlo, fortalecerlo y poner tu plan en movimiento!

El plan.

Toma todo lo que has aprendido en ese evento y aplícalo a un plan intensivo de 90 días. 90 días en los que trabajarás sin saltarte ni uno sólo. ¡Ni un domingo! Ten claro a dónde quieres llegar en ese periodo de tiempo: ganancias, rango, etc…  Te vas a enfrentar a tu primera gran reto en tu negocio. Pero una vez lo superes, vas a verte capaz de TODO.

Día a día.

Cómo he dicho antes, no todos los días vas a sentirte con las mismas energías y el mismo ánimo. Y eso significa que tu motivación no será igual. Siempre puedes trabajar en tu motivación con desarrollo personal (de hecho, ¡debes hacerlo!). Pero es importante que hayas aprovechado tu subidón de energía post-evento para crear una rutina de trabajo que puedas mantener y que te asegure un progreso, aunque tengas un día menos animado.

Mantén el contacto con personas que conociste en el evento.

Aunque sean de otro equipo y no trabajéis en la misma línea, seguro que has hecho buenas migas con otros compañeros, con los que puedes reconectar de tanto en tanto y compartir experiencias. Son personas que entienden tu visión, te entienden y te apoyan.

También puedes contar con personas de tu mismo equipo, reagrupaos, tened una reunión de estrategia y daos un pequeño empujón mutuo.

Recuerda que rodearte de personas con tus mismas ambiciones y sueños, que comprendan tu visión y por qué haces lo que haces, es una de las maneras más efectivas de recargar esa pequeña batería de positividad que te hace falta para darle más impulso a tu negocio. ¡Además de trabajar en tu desarrollo diariamente!

¡Y no pares hasta que hayas logrado tu sueño!

No te pierdas el próximo evento de tu compañía, porque tal vez reconozcan tu trabajo, o simplemente porque es una oportunidad para crecer y seguir llenándote de inspiración, conocer a personas asombrosas y aprendder nuevas técnicas.

Pero sería bonito que en el próximo evento seas tú quien inspire a otros, ¿verdad? Cuento con que así sea. Allí te quiero ver, pero antes, tienes trabajo por hacer.

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Creo que estoy en un momento de mi vida en el que he alcanzado la mayor parte de lo que quería hacer y ser. Aunque ya sabrás que el desarrollo personal nunca tiene fin y el camino de un líder nunca se deja de andar.

Pero una de las cosas más importantes que tuve que aprender para dar ese salto entre quien era y quien quería ser (o quien sabía que estaba destinada a ser) es que, lo que han en medio es realmente un camino, una carretera, o una colina si lo prefieres. Como sea, jamás ha sido un abismo.

Tendemos a ver el lugar en el que estamos como un suelo seguro, y el lugar a donde queremos ir se ve a lo lejos, casi como una fotografía.

Lo que hay en medio, por desconocimiento, es un gran abismo oscuro que debemos saltar con los ojos cerrados y mucha fe.

Pero como en aquella película de aventuras, sólo es el primer paso el que debes dar con fe para darte cuenta de que siempre fue terreno seguro, sólido: simplemente no eras capaz de verlo.

Nunca ha sido un salto a lo desconocido. Tomar la decisión de hacer algo nuevo por tu carrera, de cambiar las rutinas en tu vida, y de adquirir nuevos hábitos siempre te llevará a un escenario nuevo al que no estabas acostumbrado. Pero la salida de la zona de confort puede ser luminosa, maravillosa e inspiradora si quieres que así sea, en un lugar de una incertidumbre aterradora.

Tienes que pasar por todo eso para ser lo que quieres ser, para ser más fuerte, más feliz, más libre, mejor preparado, para lo que sea… Tienes que pasar por dar ese pasito de fe, salir de la zona de confort, hacer cosas que antes no hacías ni te habías planteado que serías capaz de hacer. Y para muchas personas, ese paso sigue siendo una de las barreras más importantes. No son capaces de ver el camino, y aún cuando dan el paso, siguen sin ver más allá de donde está su pie.

Ven el abismo, la incertidumbre entre “el ahora” y “lo que quiero que llegue más pronto que tarde”.

Yo aprendí que, no sólo hay un camino, sino que disfrutar de ese camino es una de las cosas más maravillosas que puedes hacer en este mundo y en esta industria.

Jamás pierdas la meta de vista, no te desvíes de tu camino ni pierdas el enfoque, pero recuerda: las mejores experiencias, las que te hará mejor persona y mejor líder las vas a encontrar y las vas a vivir si te atreves a disfrutar del proceso. A dejar de ver lo que hay entre donde estás y donde quieres estar como un abismo, y más como una larga carretera en la que harás el viaje más alucinante de tu vida.

Te aseguro que si abres tu mente, lo será.

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El éxito es una cuestión de actitud, de mentalidad. Tener la mentalidad adecuada es uno de los principales y más importantes pasos que debes dar para que tu negocio de network marketing despegue realmente.

Incluso para crear cualquier pequeño o gran cambio en tu vida, a un nivel personal, requieres poner en sincronización tu mente, tu actitud y tus planes o sueños. Yo no encontré el éxito hasta que conseguir adaptar mi mente para ello, y sé que cuesta al principio. Hace falta un esfuerzo extra para cambiar la manera en que la mente funciona.

Así que voy a contarte algunas de las cosas que, según mi experiencia, prepararán tu mente para el éxito. Más específicamente, el éxito en el network marketing.

 

Querer realmente es poder.

Hay que querer algo realmente. Debes quererlo con un deseo tan grande que no te deje dormir, o que te levante muy temprano para poder ponerte, cuanto antes, a trabajar en cumplir ese deseo.

Debes desearlo con fuerza porque el network marketing tiene un proceso mucho más lento y doloroso de lo que la mayoría de la gente está dispuesta a soportar. Cuando quieres algo con ese fervor nada se puede interponer entre tus sueños y tú.

 

Yo soy el único responsable de cómo es mi vida ahora mismo.

Debes eliminar de tu mente el hábito de culpar a otros por las cosas que te ocurren, o por las cosas que no te gustan en este momento de tu vida. Pero tu tienes el control, en realidad, para cambiarlas. Cuando asumes esta mentalidad, además de hacerte responsable de tus actos para mal, lo harás para bien. Aprenderás de tus errores, pero también entenderás que cualquier cosa que quieras llevar a cabo, podrás hacerla porque TU TIENES EL CONTROL.

 

Haré LO QUE SEA.

Un pensamiento que debes asumir en el network marketing es que, para triunfar tienes que hacerlo que haga falta. Eso no quiere decir tomar decisiones poco éticas o traicionar a tus valores, sino desafiarte a ti mismo y hacer cosas que antes te habrán parecido arriesgadas o incómodas. La mentalidad de hacer lo que sea, o lo que haga falta es una en la que sigues siendo tu mismo, sigues aplicando tus valores y tus principios a tu negocio, pero te atreverás a probar cosas nuevas y a salir de tu zona de confort tantas veces como sea necesario. Con esta mentalidad, ¡nada es imposible!

 

El trabajo duro no puede asustarme.

Si la perspectiva de trabajar muchas horas y poner esfuerzo en cumplir tu sueño te parece mal, para empezar, no estás comprometido con ese sueño o no es tan importante para ti. No vas a encontrar un camino fácil en la vida para absolutamente nada, y mucho menos para las cosas que de verdad merecen la pena. Así que si quieres tener éxito en el network marketing prepárate para trabajar duro.

 

Olvidaré mi ego.

Hay dos cosas que a veces chocan entre si en este negocio: la poca creencia que tienen las personas en sus propios talentos y la dificultad que tienen muchos para soportar que les digan qué hacen mal y cómo cambiarlo.

¡Es asombroso como esas cosas pueden darse hasta en las mismas personas a la vez! Pero tiene solución. No digo que pueda ser tu caso, pero de todos modos tendrás que prepararte para el entrenamiento y para ser formado, y eso significa que deberás escuchar, reflexionar sobre lo que haces mal y tener la mente abierta para admitir cuando te equivocas y corregirlo.

Estar errado en algo no significa que no valgas para el negocio. Cometer fallos no significa que no valgas para el negocio, únicamente significa que aún debes entrenar y practicar más.

 

Tendré visión.

No necesitas ser un pionero y un visionario único, reinventar la rueda y asombrar a todos. Por suerte para ti y para millones de personas en el mundo, el network marketing es una industria que funciona y con sistemas que funcionan, que autoevoluciona con el tiempo y con las personas. Lo que si necesitas tener es TU visión clara, la de tus objetivos, las de los objetivos del equipo y la de tu estrategia para conseguir que todo eso encaje y funcione.

 

¡Estoy agradecida!

Ser y estar agradecido es más que un gesto o una palabra, es interiorizarlo y aprender a despertar siendo consciente de que tienes una buena vida, tienes una buena familia y tienes un futuro brillante y hermoso por delante. Tienes un techo sobre tu cabeza y comida en la mesa, y eso también es para agradecer. Si quieres que las cosas sean aún mejor, solo tienes que tomar las decisiones y poner trabajo y tiempo en lograrlo, pero cada día tienes miles de cosas por las que agradecer.

Y cada día tendrás un nuevo progreso por el que estar agradecido, sobre todo si aplicas todos y cada una de estas mentalidades.

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Una persona se marcha de tu equipo asegurando que esto es una perdida de tiempo, de dinero y que, además, seguro que es una estafa. La razón de ese disgusto, de su enfado y de su abandono reside en que las expectativas que puso en el network marketing no se correspondieron con lo que en realidad sucedió.

La culpa no es tuya, o quizás si lo fue si a esa persona le dijiste que iba a ser muy fácil y que iba a ganar mucho dinero muy pronto. Pero digamos que no lo hiciste, espero que seas una persona sensata y sepas la importancia de decirle a todas las personas con las que quieres trabajar que esto es un asunto serio. Así que no fue culpa tuya.

Pero para que quede claro, aquí es donde esta la clave: en tomárselo muy en serio, como una verdadera carrera profesional, ¡como lo que es!

Cualquiera que entre pensando que probará dos o tres meses y si no le funciona lo dejará, seguramente vea sus “sospechas” confirmadas porque no funcionará. Cualquiera que entre esperando ganar miles de euros nada más comenzar y haciendo muy poco esfuerzo se dará de bruces con una realidad muy distinta y mucho más dura. Hay quien decide “probar” el network marketing como el que prueba a comprar un billete de lotería, haciendo una pequeña inversión y esperando que eso se convierta en millones de la noche a la mañana. Pero el network marketing no es un billete de lotería, es una carrera en la que debes formarte

La diferencia entre el network marketing y otras carreras profesionales es que, en los otros casos, te preparas con años de antelación, estudias, haces prácticas… Y entiendes perfectamente que es lo normal. Tendrás que asumir responsabilidades que están por debajo de tu preparación y están mucho peor pagadas antes de comenzar a ver los frutos de tus años de estudio. Pero en el network marketing, los primeros años de trabajo son esos años de estudio. Es formación, son prácticas, ¡y ya estás comenzando a generar ingresos!

Quizás no sean espectaculares. De hecho, al principio parecerán unos ingresos algo decepcionantes y hasta puede que te dejen con un presupuesto muy apretado durante un tiempo. Pero sabes que merece la pena, porque en esos momentos ya no estás trabajando para llegar al final de mes, estás trabajando para construirte un futuro de libertad absoluta y de prosperidad.

Todos tenemos unas prioridades distintas, lo entiendo. Así que, si existen personas en mi equipo, o tu equipo, que no quieran dedicarse a esto a tiempo completo, y sólo quieren algunos ingresos extra para complementar su sueldo, es su decisión y es muy válida. Lo único que deben tener muy claro desde el principio es cuáles son los ingresos a los que aspiran realmente, conocer cuánto trabajo semanal o mensual les va a costar generar esos ingresos y justar sus agendas a eso.

Sea como sea, sea cual sea tu caso, y cual sea el de tus asociados, lo más importante a tener en cuenta es esto: no existe el éxito fácil, sólo existen alternativas de negocio que pueden ser más prósperas que otras, o que requieren menos inversión que otras. Pero todo negocio necesita su estrategia y su desarrollo, y toda carrera necesita preparación y práctica.

Nada está en manos de la suerte, por eso, nadie debería comenzar su negocio diciendo que “espera tener suerte” en esta industria, ni deberías admitir en tu equipo a nadie que piense así. No existe la suerte, no es una lotería, es una carrera profesional.

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Por si no te suena el término “higiene mental” comenzaré por dejar claro de que se trata: es un conjunto de actividades o de hábitos que debes llevar a cabo para cuidar de tu salud mental.

Lo que ocurre es que la mente es el motor de todo lo demás en tu vida. Tu mente y el estado en que se encuentre tiene un grandísimo impacto en tu salud física, en tu vida social, en tu carrera profesional… y hasta se reflejará en tu cara. Por eso mismo, que cuides de que todo lo que ocurre ahí dentro pase por una buena higiene mental es lo mismo que cuidar de el resto de aspectos de tu vida.

Pasar tiempo con personas a las que quieres ayuda a un buen estado mental, hacer deporte ayuda también, eliminar de tu vida malos hábitos o rutinas estresantes que no te aporten nada más, son grandes ayudas.

Pero aquí hay un par de cosas que puedes hacer por mejorar esa higiene mental:

Valórate. Seguro que eres capaz de decir al menos cinco cosas muy buenas de cada uno de tus amigos, compañeros o de tus familiares.  Intenta hacer lo mismo contigo: busca esas, al menos, cinco cosas realmente buenas que tienes y sé consciente de ello.

Mira lo positivo de las situaciones. Esfuérzate por ver el lado bueno de cada situación, en la mayoría de los casos los problemas no son para tanto y siempre puedes sacar algo bueno de ellos.

Y una muy importante:

Cuídate de tus propios pensamientos.

Imagínate esta historia como si te pasara a ti mismo. Es una historia que, en realidad, suena demasiado familiar en la mente de muchas personas, y tal vez realmente ya la hayas vivido de una manera o de otra.

Imagina que quieres crear un cambio total en tu vida. Te has hartado del empleo que tienes porque notas que te asfixia y en realidad, digamos, siempre quisiste ser artista. De hecho, ¡eres bastante bueno! Te cuesta admitirlo, eso sí, y tu padre siempre te dijo que nunca ibas a vivir de pintar garabatos.

Has hecho unas ilustraciones en tu tiempo libre, algunas las has subido a tus redes sociales y han tenido algunas interacciones positivas, pero como siempre en todas partes, también hay comentarios negativos. Por alguna razón que terminas de entender, has decidido darle vueltas y vueltas a esos comentarios negativos. Incluso cuando consigues una oportunidad realmente buena de convertir esas ilustraciones en tu nuevo trabajo.

Tienes una entrevista para una editorial, ellos quieren que trabajes en las portadas de una nueva serie de libros fantásticos y juveniles, dicen que tu estilo funcionaría genial con la idea de diseño que tienen.

Pero tu acudes hecho un manojo de nervios, no haces más que pensar en esos comentarios negativos. Además has visto accidentalmente los bocetos de otros antes de entrar al despacho y ahora estás seguro de que son mucho más buenos que los tuyos.

Hablas de tus dibujos y acabas resaltando casi sus fallos antes que sus virtudes. “No soy tan bueno.” “Jamás me ganaré la vida haciendo dibujos, ya lo decía papá.” Te dices. Y, mientras, no paras de pensar en que has arriesgado tu puesto “seguro” para venir aquí a perder el tiempo.

¿Qué crees que ocurrirá?

Lo peor de todo es que, en el caso probable de que tu actitud y tu inseguridad te dejen fuera, te irías a casa pensando que es normal, porque no vales, porque nunca debiste arriesgarte…

Ese es el devastador poder de nuestros pensamientos negativos. En este ejemplo has visto: inseguridad, lenguaje negativo con uno mismo, comparación de uno con los demás, fijación en los elementos negativos, dejar que la mala opinión de otros sea más importante que nada más, infravalorarse a uno mismo e incapacidad para tomar decisiones y escapar de una rutina negativa.

Esa es una potente fórmula mata-sueños.

Ahora te animo a que tomes esta historia y, en tu mente, cambies el escenario por tu negocio de network marketing. ¿Cómo crees que iría?

Lo peligroso de pensar tan mal de uno mismo es que, además de perder tus oportunidades de éxito ahuyentando a las personas con las que podrías trabajar, comienzas a creerte que de verdad mereces que todo te salga mal. Peligroso para tu negocio, peligroso para tu salud y peligroso para tus relaciones personal.

No debes ceder a ni uno de esos pensamientos. Quizás por eso lo llaman higiene mental, por la importancia de mantener tu mente limpia de elementos dañinos, contaminantes

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¿Alguna vez has ido a un museo a ver pinturas? Pueden gustarte las obras más modernas, o pueden no gustarte para nada, o puede que no las entiendas.  A veces requiere mirarlas un tiempo, o tal vez entender la historia del autor, para saber qué están transmitiendo.

¿Y qué hay de las pinturas más clásicas? Digamos grandes cuadros de los siglos XVI y XVII, por ejemplo.

Puedes mirar alguno de esos muy de cerca y notar cómo los trazos se amontonan, donde se une la pintura y donde se ha quedado la marca del pincel, como un testigo eterno de que aquello, por perfecto e increíble que parezca, es en realidad una unión de pinceladas y no una fotografía.

Y puedes dar unos pasos hacia atrás y ver la majestuosidad de todo el conjunto. A veces necesitarías pasarte toda una tarde frente a uno de esos cuadros para captar todos los detalles, los personajes en las sombras, las proporciones, y todas las pistas que hacen a los expertos saber dónde y cuando se pintó ese cuadro.

Pues, podríamos decir que muchas veces, esa experiencia se parece mucho a la de alguien que acaba de acercarse al network marketing. Excepto por esto: normalmente ves un cuadro primero desde lejos y ves toda la escena, y luego si quieres te acercas a los detalles. Mientras que algunas personas insisten en ver los detalles del network marketing primero, y no es hasta que los ven todos en conjunto cuando consiguen ver todo el cuadro.

En estos casos el seguimiento tiene un papel muy importante.

Algunas veces, apenas hace falta una charla más y algunas pocas dudas más resueltas para que esa persona comience a unir las piezas y ver la forma de la imagen.

Otras, en cambio, la persona con la que has estado hablando tiene que retroceder un poco, procesar todos los detalles y ver el dibujo completo, y eso puede costar unos días, algunas llamadas y algunas preguntas más.

Entender el network marketing por completo es un proceso que, realmente, no se consigue en unas pocas llamadas o reuniones, para algunas personas ¡hasta les lleva meses de trabajo! Porque si sólo ves la oportunidad, tal vez no estás viendo lo demás: el estilo de vida, el equipo, el desarrollo. O sólo ves los resultados y no ves el camino que hay que andar hasta llegar ahí. Y puede pasar que mientras arrancas tu negocio, sólo estés centrado en una parte muy pequeña del proceso. No es hasta que abres tu mente a más detalles, que consigues que todo funcione de verdad.

Durante el seguimiento, lo que ocurre realmente, es que algunas personas comienzan a ver la forma del cuadro y tienen que comprender cuál es su papel en él: si sólo es un espectador más o se convertirá en el autor.

Algunas cosas llevan su tiempo y, para algunos, ese tiempo puede ser mayor.  Por eso no debes descartar a nadie porque aún esté dudando y necesite que te pongas en contacto un par de veces más, tal vez aún no haya comprendido que sí tiene el poder para decidir cómo quiere que sea la obra que represente su vida.

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El Network marketing es un negocio social, colaborativo, en el que los éxitos de tu equipo pertenecen a todos los miembros de una manera o de otra.

Sin embargo, tu éxito y el de tu equipo también depende de que otras personas quieran trabajar contigo. Que quieran obtener el producto contigo, o que quieran asociarte a ti y formar parte de tu equipo. Contigo, por encima de cualquier otro.

Muchas personas ofrecen lo mismo en tu compañía, muchas personas que aprecias y que admiras. Pero necesitas que te escojan a ti.

Este negocio no admite competiciones tóxicas, y no avanzarás si empiezas a compararte con otros buscándote tus defectos o intentando destacar los defectos de otros. No, esto no funciona así, y si, alguna vez en tu necesidad de progresar has pensado en tirar tierra sobre tus compañeros deja que te diga que este no es lugar para ti.

Haciendo eso no te ayudas a ti mismo, pero si creas una nube oscura y perniciosa que hará sombra en tu compañía y en la reputación de toda la industria; una reputación que ya muchas personas están más que dispuestas a empañar con su odio y su envidia.

Pero no nos pongamos negativos. Ya te he dicho lo que no puedes hacer.

Pero como la clave del éxito está en ver la solución y no el problema, comencemos ya a hablar de lo que sí puedes hacer para salir de ese atasco temporal.

Tienes que ser auténtico.

Tienes que ser tú mismo. Siempre habrá una técnica o un truco que uno de tus compañeros tenga y quieras copiarle. ¡Perfecto! Siempre y cuando sigas siendo tú. Tú historia, tus razones, tu facilidad o tu dificultad para haber aprendido a dar los primeros pasos, tus metas… Conecta con las personas que son como tú.

Sólo hay un “tú”, pero hay miles de personas que conectarán con tu forma de ver las cosas, de sentir y de trabajar. Y de entre esas personas, encontrarás a tus mejores asociados.

Ten en cuenta que es muy importante que la gente con la que vayas a trabajar sean personas con las que TE GUSTE trabajar. Porque vas a pasar mucho tiempo con ellas.

Muestra autenticidad simplemente siendo natural, dejando que tu entusiasmo y tu pasión fluyan a través de ti en tus presentaciones, en tus reuniones. Que se te vea cómodo haciendo lo que te gusta y veamos que eres “real” y no una actuación. Esto es muy importante, porque lo contrario puede dar una sensación de engaño.

Lo que te digo, de una manera más clara y resumida es que, te vas a ver tentado a reconstruirte para ser igual que un líder al que admires, para tener su éxito. Pero tú no puedes ser él, igual que él no puede ser tú. Puedes aprender todo de él, filosofía y mentalidad, técnicas y consejos. Pero lo que hará que otras personas te prefieran a ti antes que a otros líderes es saber que puedes conectar con ellos, con sus problemas y con sus necesidades. Que tú eres la única persona que, de verdad, puede ayudarles.

Y eso sólo lo vas a lograr siendo honesto, auténtico, sin esconder quien eres en realidad, sin edulcorar o suavizar tu historia. Y, por supuesto, mostrando tu interés genuino por ayudar a esas personas que acuden a ti.

Con el tiempo, podrás preguntar a algunas de esas personas “¿Por qué yo?” y verás que la respuesta es muy parecida a lo que acabo de explicarte.

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A veces van a pasar cosas que no esperabas y que no querías que pasaran. No hablo de grandes tragedias o irrecuperables pérdidas personales. Para eso está claro que nada nos prepara lo suficiente, ni podemos evitarlas por completo.

Pero hay cosas mucho menos importantes que constantemente dejamos que nos afecten.

Inconvenientes, planes que salen mal, aviones que se retrasan, el atasco en la carretera, el teléfono se queda sin batería, alguien perdió un papel que necesitabas…

Pequeñas cosas. Casi siempre con solución.

Y van desde lo más insignificante hasta las más frustrantes. Pero no dejan de ser cosas sin importancia.

Deja que te explique por qué debes cambiar radicalmente tu visión de estos pequeños eventos.

Cada vez que le das más importancia de la normal, cada vez que te obsesionas y no dejas de pensar em que algo insignificante salió mal, estás creando una turbia y negativa energía a tu alrededor. Creas el ambiente perfecto para que más cosas sigan saliendo mal: no sólo no te centras, estás de mal humor, comienzas a ser desagradable con los que te rodean… y atraes más negatividad.

Si valoras de manera muy fría, ni siquiera ya de manera positiva, lo que acaba de ocurrir y las implicaciones reales, vas a ver que en realidad era algo que se solucionará más tardes, o que ya tenía una fácil solución en el momento.

Que las cosas no salgan bien a la primera tampoco significa que no vayan a salir bien nunca, sólo que debes intentarlo de otra manera.

Pero afrontar la vida con una visión positiva no es sólo darte cuenta de que en realidad tampoco era para tanto, sino estar abierto a que no todo siempre saldrá milimétricamente como lo habremos planeado. Ser capaces de adaptarnos y no perder nuestra sonrisa y nuestra motivación por ello.

Disfruta de cada día y no dejes que pequeñas perturbaciones en tus planes te lo arruinen. Además de vivir con mucha más calma y buen humor, estarás atrayendo más positividad a tu vida.

Por eso, recuerda: la vida es solo una pequeña parte lo que ocurre, y una mayor parte cómo reaccionas ante ello.

Te dejo un video realmente inspirador para que comprendas hasta donde llega la ley de la atracción.

 

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La velocidad a la que tu equipo crece, se desarrolla, sube de nivel y genera ventas depende de ti. Tú vas a marcar la velocidad, pero también la potencia.

Puede ser un paseo en bici, o puede ser un tren de alta velocidad dispuesto a recorrer un país entero en cuestión de horas.

Puedes crear un despegue lento o uno rápido para tus nuevos miembros.

Y sea cual sea el ritmo que escojas estará bien mientras tengas en cuenta lo siguiente:

Que no pare de moverse. Y para ello, tu no debes parar.

Tu equipo se fija en ti, tú eres su principal ejemplo e inspiración, y es tu responsabilidad mantener el ritmo para el resto del equipo. Mantener el movimiento empezando por ti.

Sin embargo, a la hora de tratar con tu equipo, siempre debes recordar que no eres un jefe, no eres una figura autoritaria que deba exigir que mantengan el ritmo por medio de la imposición. Es también tu responsabilidad estar para ayudarles en el principio, cuando debes hacer un esfuerzo extra para impulsarlos hasta que ellos adquieran su propia velocidad. Pero también estarás para ellos más adelante, como compañero, como alguien con quien puede contar en todo momento.

Desde arriba, hasta más abajo, todo tu equipo necesitará tu ayuda en un momento u otro.

Cómo líder, no debes relajarte demasiado y desentenderte del equipo, ni dejar que otros bajo tu responsabilidad lo hagan. Aunque la barra que señala nuestras ambiciones personales está más alta para unos que para otros, y es algo perfectamente normal y entendible, lo que debe estar siempre igualado es el nivel de compromiso que tenemos con los miembros de nuestro equipo.

Cada persona a la que ayudes a obtener resultados, es un miembro poderoso más en un equipo cada vez más poderoso.

También debes recordar que un líder nunca deja de aprender. Los nuevos conocimientos que ganas te ayudarán a mantener siempre un equipo activo y exitoso. Lo que aprendes lo transmites, y siempre mantienes mentes abiertas y una visión fresca y actualizada de todo.

Al final de todo, estar siempre para tu equipo no significa que tu equipo dependa para ti de todo. Sino que seas capaz de construir un equipo fuerte, pero que no dude en consultarte, que siempre sepa a donde a acudir, pero que cada vez lo necesite menos. Un equipo de líderes que sea capaz de hacer por otros lo que tú has hecho por ellos. Dejarlos volar, triunfar… Pero sin llegar a abandonarlos.

Después de todo, tu seguirás marcando el ritmo para todos, y siendo alguien cercano, visible y activo, es la mejor manera de liderar hacia adelante y sin pausas.

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Te digo esto y quizás me digas que ya lo sabes. Es algo obvio. Pero, ¿Sabes lo que implica realmente?

Lo que quiero decir es que un líder, como ser humano que es, es imperfecto. Y esa imperfección es natural, es normal, es aceptable.

Debes desterrar de tu cabeza la idea de que para ser un buen líder debes convertirte en alguien que para empezar no eres y, para terminar, nadie lo es.

Cómo líder, debes tener también libertad de ser tú. Una versión cada vez más mejorada mediante tiempo, desarrollo y experiencia, pero siempre tú. Sin reprimir lo que sientes y sin impedirte tener tus días malos y tus días buenos.

Simplemente asume tu responsabilidad para mejorar aquello que puedas, o date tiempo para recargar tus pilas.

Cómo líder, tendrás visión y tendrás tus metas. Pero tiene mucho más valor y es mucho más realista ser capaz de adaptarte a un cambio de planes, o ser capaz de analizar tu camino sobre la marcha y entender si debes cambiar algo.

Si te has equivocado en algo no pasa nada, nadie te pedirá que sepas las respuestas a todo desde que comienzas tu planificación.

No eres infalible. Nadie es infalible. Está bien… Y serás capaz de lograr muchas más cosas si tienes la mente abierta a ello, si dejas de agobiarte pensando en que no debes fallar ni un solo paso.

Pase lo que pase, hagas lo que hagas, siempre habrá alguien que lo habría hecho de otro modo, quizás lo hagas mejor, quizás lo hagas peor, quizás encuentres una mejor manera… Pero lo harás a TÚ MANERA.

Eres una persona real. Con defectos, con sentimientos, con opiniones, con experiencias… Eres una persona con sueños, una persona dispuesta a retarse. Al ser un líder no necesitas ser perfecto, sólo necesitas hacer las cosas con corazón y poniendo un interés genuíno en seguir aprendiendo.

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