Autor: Mariana Lopez de Waard

Cuando luchas por tu éxito, no luchas contra otros. No es una competición en la que tengas que derribar a tus oponentes y pasar por encima de ellos.

Se trata, más bien, de una lucha contra otros elementos. Y casi todos provienen de tu interior.

Es una lucha contra tu inseguridad, contra tus limitaciones autoimpuestas, contra tu zona de confort, contra las excusas… y, sobre todo, lo más importante, una lucha contra el miedo.

El miedo te roba los sueños. Los hace parecer inalcanzables o peligrosos. Te dice que estás mejor donde estás, porque al menos es un lugar que ya conoces y te dice que si te atreves a dar un paso fuera, te arriesgas a no conseguir lo que buscas y además perder lo que ya tenías.

Hace que te quedes en las situaciones que no te gustan y te hacen infelices, porque te hace pensar que lo que hay al otro lado de una decisión puede ser mucho peor.

Y piensas, ¿cómo puedo luchar contra el miedo?

El miedo parece despojarte de la esperanza y del valor. Pero no es así. Puedes seguir teniendo miedo y, aun así, elegir no escucharlo y tomar tus propias decisiones.

Se puede vencer y sólo tienes que aprender a usar las herramientas y las tácticas necesarias para dejarlo sin poder.

 

Usa la acción. Cuando estás ocupado (más que ocupado, activo y proactivo) el miedo no tiene la oportunidad de inundar tus pensamientos con sus lodos. Te sientes bien, estás moviéndote, haciendo cosas, logrando progresos.

 

Ten un plan B y muchos más. Ponte a imaginar tus peores miedos… sólo que esta vez, además de eso vas a concentrarte en imaginar cómo lo solucionarías. Cuando has conseguido trazar al menos un plan de contraataque (y cuantos más mejor) el miedo ya no tiene nada que hacer. ¡estás preparado para todo!

 

Visualiza tus resultados. Ahora que ya tienes un plan B para tu miedo, concéntrate también en ver cómo sería todo si, en lugar de ir mal, ¡va perfecto! Visualiza cómo logras tus resultados. No sólo te va a dar una motivación y va a servir de combustible para tu trabajo, sino que creas una energía positiva.

No existe lo imposible. A tu miedo le gusta pensar que hay cosas que no se pueden hacer y punto. Llévale la contraria todo lo que puedas.

 

Cuida tu lenguaje. Habla en positivo y no permitas que ninguna parte de tu mente te diga que eres incapaz o poco digno de tus éxitos. El lenguaje que usas tanto en las conversaciones con otros, como la que usas en tu cabeza contigo mismo, crean también el mejor “ecosistema” para que prolifere el miedo, o en su lugar, la autoconfianza. Así que evita ser negativo, tóxico, o juicioso con otros y contigo mismo.

 

Se dueño de tus errores. Tu cometes errores, como el resto de todos nosotros. Es necesario que seas consciente de que los cometes y los puedes cometer. Y cuando eso pase, sólo tendrás que corregirlos para evitar que el mismo error pase dos veces. Tu miedo se alimenta también de esto, te hace tener miedo a equivocarte, te hace querer ser perfeccionista hasta el punto de no ser sano. Hazte dueño de tus errores y también debilitarás al miedo.

 

Haz hoy algo que desafíe a tu miedo. Cada día es una oportunidad para hacer algo que le reste poder a tu miedo: ya sea probar algo nuevo, tomar un nuevo rumbo, hacer algo de una manera distinta a cómo la hacías siempre. Tu miedo se alimenta de la rutina y de tu indecisión. Así que este es un momento perfecto, como otro cualquiera, de hacer algo que deje a tu miedo fuera de juego.

0

Las cosas claras primero: todo en esta vida se puede aprender en mayor o menor medida. Y en cuanto al network marketing, una de sus mejores cualidades es que puede hacerlo todo el mundo. Se requiere una voluntad fuerte y la convicción total de que se quiere aprender y mejorar para llegar a ser el tipo de profesional que se quiere ser, pero cualquiera con esta determinación lo va a lograr.

Pero, si que habrá personas a las que le resulte más fácil o a las que su proceso de adaptación les sea más corto o menos sufrido. Gente que ha nacido para esto y que estaba buscando esta industria incluso antes de saber que existía.

Algunas de estas características te ayudarán en tu preparación y desarrollo como networker.

 

Tienes experiencia en ventas o te gustan, ¡o no tienes experiencia en nada!

Muchos jóvenes profesionales cada vez más buscan esta industria tras su salida de los estudios, y más aun teniendo en cuenta que el mercado laboral ha sido un desastre a nivel global en los últimos años. Estos jóvenes traen también una manera distinta de pensar, más emprendedora y más propensa a buscar alternativas y cosas nuevas.

Pero es en el cambio entre un trabajador asalariado y un networker donde a veces cuesta más, es necesario un cambio de mentalidad completo.

Si tienes experiencia en ventas, aunque haya sido en otra industria y en otras condiciones y no se te ha dado mal, ya llevas una ventaja importante. De igual manera si tienes experiencia en empleos con un componente social, de cara al cliente, tienes una buena parte del camino recorrido.

 

Aprendes fácil y hasta te gusta aprender cosas nuevas.

Los puzzles te gustaban de pequeño y no tienes mucho problema en meterte en un proyecto nuevo porque sabes que te vas a adaptar. En tu pasado probaste en empleos muy distintos porque había que hacer dinero de alguna manera y te propusiste aprender todo lo necesario para hacerlo bien.

Eso significa que tienes una buena predisposición para un desarrollo personal completo, te adaptas pronto a los cambios y no entrarás en pánico a la hora de resolver problemas, superar retos… Este tipo de inteligencia tiene poco que ver con los cocientes intelectuales y mucho más con la actitud con la que nos enfrentamos a las cosas.

 

Eres una persona social y colaborativa.

Te gusta compartir tiempo con otros, trabajar en equipo y te alegra el día hacer algo bueno por los demás o sacarle una sonrisa a alguien. Pero esa sociabilidad y esa calidez no te van a impedir decirle a alguien cuando debe cambiar algo, porque sabes que si no lo haces le estarás perjudicando.

 

Y ¿qué características te van a perjudicar?

Debes entender muy bien que no quiero decir que si tienes alguna de estas características no debas crear tu negocio de network marketing. Lo que si digo es que, si las tienes, debes trabajar duro para eliminarlas. Principalmente porque no son buenas para ti y para la calidad de tu vida. Pero, además, porque va a ser muy difícil que puedas avanzar hasta que las elimines y te conviertas en una mejor versión de ti mismo.

Vigila, identifica y elimina estos rasgos:

Demasiado Ego. No te preocupes, en este negocio todos conocemos a algún líder que ha tenido que superar esto, y lo ha hecho con éxito. El ego es eso que te impide corregir tus errores, porque crees que tu opinión es la correcta y tu manera de hacer las cosas siempre está bien. Aunque los resultados te estén diciendo lo contrario.

Igualmente, debes impedir que el ego resurja con los éxitos, que lo hayas hecho bien no te hace superior a nadie y, seguramente hay muchas más personas implicadas en que lo hayas podido hacer tan bien, así que no te olvides de ellas.

 

Tendencia a crear excusas. Cuando algo no va bien… siempre tiras de excusa. No, se acabó, para en este mismo momento. No hay excusas que valgan, si sabes el origen de un problema, entonces soluciónalo. Si crees que todo en la vida está fuera de tu control, entonces no vas a conseguir avanzar. Toma tu responsabilidad, olvida las excusas y ponte a mirar soluciones.

 

Cambios de humor drásticos. Entiendo que no todo el mundo tiene un buen control de sus emociones, puede ser por el estrés, o por alguna condición médica. Sin embargo, debes ser consciente de que tienes que aprender a controlar lo mejor posible tu estado de ánimo y la manera en la que reaccionas a los retos y ante otras personas. Cuidar tu salud física y mental es fundamental, con hábitos diarios sanos. Pero, además, puedes ayudarte a tener un buen equilibrio emocional y una actitud positiva con mucho desarrollo personal.

1

La salud, la felicidad y el éxito están completamente entrecruzados en nuestra vida. Potenciando unas áreas de tu vida, estarás potenciando también otras. Así que, en tu camino hacia el éxito, nunca te olvides de hacerlo de manera sana, de manera positiva…

Es tan simple como adquirir hábitos para hacerte más sano, más feliz, más productivo… Y en general, más exitoso.

  • Desayuna siempre y evita darte atracones o picotear cosas poco sanas. Empieza la mañana con las energías cargadas y con un buen equilibrio.
  • Come más sano, tu cuerpo y tu mente lo agradecerán. Hay demasiadas cosas tóxicas que tomamos que nos hacen sentirnos más cansados, aunque creas que satisfacen más.
  • Bebe más agua. ¿Has observado si eres capaz de beber al menos 8 vasos de agua al día? Más hidratación también significa más vitalidad y más concentración.
  • Ríe siempre que puedas y sonríe a otros.
  • Aprovecha los días desde temprano y da un paseo desde que haya luz en la calle. Es una forma natural y sana de “cargar las baterías”.
  • Prueba cosas nuevas, sal de tu zona de confort a menudo.
  • Nunca estás, realmente, demasiado ocupado como para que no puedas parar a comer de forma sana, estar para los tuyos o hablar con quién necesite unas palabras tuyas.
  • Deja de compararte con otros. No eres como nadie más y nadie más es como tú.
  • Sé organizado y ordenado. Los espacios bien ordenados ayudan a la claridad mental, y poder encontrar algo en pocos segundos ayuda a ahorrar tiempo.
  • Duerme bien: ni mucho, ni poco. Y aprende a despertarte de forma natural, sin despertador tras unas horas de sueño fijas. Tardarás mucho menos en estar activo y despejado cada día una vez lo logres.
  • Preocúpate menos por las cosas que no puedes arreglar, y preocúpate menos por las cosas que sí puedes arreglar: esas simplemente las arreglas.
  • Prueba a escuchar más y a no interrumpir jamás a otros.
  • Hay momentos en los que tienes que apagar el teléfono.
  • Y disfruta más de los pequeños momentos y las pequeñas alegrías cotidianas.
  • Consiéntete un poco de vez en cuando, date un regalo en momentos especiales.
  • Piensa en positivo y habla en positivo.
  • No seas cruel con otros ni los juzgues.
  • Haz cada día algo por tu meta, y cuanto más temprano hagas lo más importante o lo más difícil, mejor.
  • Y, sobre todo, nunca dejes de soñar.
0

Hace hoy exactamente 11 meses desde que se anunció que había alcanzado el rango de Diamante Azul. Un momento de mucha satisfacción, de mucho orgullo, de felicidad.

Un honor, de hecho.

El camino desde el Diamante al Diamante Azul fue pausado y a la misma vez lleno de emociones. Pero lo más importante es que fue un camino de autodescubrimiento.

Y hoy, justamente 11 meses desde que mi ascenso hasta el Diamante Azul fuera anunciado, puedo compartir con todos vosotros, con mucha felicidad, que he conseguido llegar hasta el Diamante Negro. El honor se hace aún mayor.

 

Esta meta es una muy especial y es difícil poder expresar todo lo que significa.

Es una de las más difíciles etapas, pero eso no es lo mismo que imposible. Ha sido el fruto de un trabajo duro y constante, en mi misma y en mi negocio, en mi equipo. Es también el producto de haberme rodeado de las personas correctas, las mejores personas, del mejor equipo. De trabajar codo con codo con los más asombrosos líderes, a los que agradezco y admiro tanto.

Y es el resultado de haber siempre mirado a la vida y a los retos con la actitud necesaria, positiva y constructiva.

Este rango también significará retos nuevos, así como nuevas y mayores responsabilidades, a las que doy la bienvenida con una sonrisa.

Ha sido casi un año trabajando en esta particular meta y no la veo como el final del camino, sino una señal luminosa y resplandeciente de que se ha logrado mucho, pero que aún quedan muchas metas por cumplir, mucho trabajo por hacer.

El diamante negro, en la naturaleza, no causa brillo ni refleja la luz. Pero en este caso, mi diamante negro brilla muchísimo. Con una luz muy intensa y clara. Ha sido un faro para mi durante mucho tiempo, señalándome el camino, y va a ser iluminándolo desde ahora, para que siga trabajando por mi equipo, para que cada vez más y más de mis compañeros encuentren la satisfacción y la transformación vital de llegar a ser diamantes, diamantes azules, diamantes negros…

2

Ya hemos hablado del seguimiento en otras ocasiones y hoy me quiero centrar en una situación que puedes encontrarte a menudo: llamas y te encuentras con un contestador automático. Como esperabas encontrar la voz real de una persona al otro lado, puede ser que dudes, te bloquees o decidas colgar para llamar más tarde.

No sabes si es que no puede coger el teléfono, lo está ignorando o está hablando con otra persona.

Bien, voy a darte una guía que te resolverá las dudas y te hará el proceso de seguimiento mucho más rápido y mucho menos incómodo en estas situaciones. Se trata de tener siempre un plan B.

Empecemos por el supuesto escenario, llamas y salta el contestador. En lugar de colgar, deja un mensaje en el que avisas que llamarás en otro momento. Mira tu agenda e intenta que sea el día siguiente sobre la misma hora si es posible. La otra persona debería oír el mensaje. Puede llamarte de vuelta o esperar a la hora acordada y esta vez, esperemos, si que contestará.

Si contesta, perfecto, aprovecha para decirle que dejaste el mensaje de voz dando la nueva cita porque entendiste que debió surgirle algo muy importante. Dilo con convicción, porque no tienes ninguna prueba de que no fuera así, de verdad podría haberle pasado. Si esa persona quiere compartir la razón de su ausencia o no es cosa suya, lo importante es que ya podéis como habíais acordado.

Pero, ¿y si no contesta?

Bueno, mantén la paciencia y los buenos modos. Puede que te esté ignorando, pero para ser justos, puede que realmente no pueda atender al teléfono. Si te encuentras por tercera vez con el contestador, en el siguiente mensaje de voz, en lugar de simplemente darle otra hora para hablar, pregunta si va todo bien y recuérdale que puede hablar contigo de otros asuntos que no sea el negocio, por si necesita algo de apoyo. No es cosa de ponernos en lo peor siempre, pero si de mantener una mente empática y abierta. No sabemos lo que ocurre en la vida de los otros. Dile que te haga saber si todo está bien.

Si la otra persona te devuelve la llamada, al menos significa que no quiere dejarte con la preocupación, o que entiende que no es muy profesional ignorar llamadas sin más si no hay una verdadera emergencia ocurriendo. Si no te llama jamás, bueno, sigue contactando con las demás personas de tu lista y marca en rojo ese teléfono, porque probablemente no vuelvas a saber más.

Consejo extra.

Si la persona a la que llamas SI contesta al teléfono, pero en al menos tres ocasiones seguidas te dice que no ha tenido tiempo de mirarlo, pensarlo, o que ese momento o esa semana le viene mal, y siempre te dice “hablamos la semana que viene”. Muy probablemente no vayáis a pasar de ese punto. Aprieta un poco o déjalo pasar.

1

El entusiasmo y los grandes retos forman parte de la agenda un líder. ¡Vamos a por todas!

Con grandes metas puestas en la agenda y con una visión ambiciosa, con energía y con todo lo que haga falta para seguir creciendo, para llegar a la meta.

Pero claro, que tu meta no tiene porque ser la misma para todos. Y eso hay que entenderlo también. Es perfectamente normal.

Como líder, tú tienes tus ambiciones y tus sueños, que seguramente será muy grandes. También tienes la responsabilidad de guiar e inspirar. Pero no hace falta que recuerde que este no es un empleo tradicional, donde hay un jefe, un encargado un… Aquí cada uno es dueño de su propio negocio, y colaboramos entre nosotros, como equipo, para conseguir unas grandes metas.

Así que, como cada cual es el dueño de su propio negocio, tú no deberías decirle a nadie si debería hacer más. Sobre todo, si en ningún momento te ha dejado entender que tenga una meta mayor a la que correspondan esos resultados que tú buscas en esa persona, como, por ejemplo, ser Diamante.

Cuando digo que entiendas a tu equipo, lo que digo es tan simple como entender que, en realidad, no todo el mundo desea ser diamante o diamante azul. Habrá un buen número de los miembros de tu equipo que si lo hagan. Habrá algunos de ellos incluso mucho más ambiciosos que, nada más empezar, ya estén mirando a la corona de diamantes y estén ajustando toda su agenda para llegar a ese preciso y preciado momento.

Pero también vas a conocer a muchas personas que sólo quieren tener un poco más de libertad, ser dueños de sus rutinas y de su tiempo.

Cada persona tiene unos sueños concretos, un nivel de estilo de vida que querrá alcanzar y un nivel de compromiso que concuerda con lo que esperan de la industria y la compañía.

Y luego, en un lugar aparte, estarán aquellos que, si quieren hacerse ricos o alcanzar grandes rangos, pero no quieren invertir el esfuerzo y el tiempo necesario.

¿Qué puedes esperar y qué pedir de cada uno de ellos?

De aquellos que quieren llegar a diamante o más allá y ponen empeño en ello, puedes esperar un compromiso total, puedes animarlos, puedes hacer entrenamientos más exhaustivos con ellos, puedes esperar verlos organizar eventos y, antes de lo que piensas, podrás verlos formar un equipo propio con identidad propia.

De aquellos que no parecen planear llegar tan lejos, pero son felices haciendo lo que hacen puedes esperar que sigan así. No quieras cambiarlos, al fin y al cabo, se sienten felices de ser parte del equipo, se esfuerzan para conseguir sus metas, hacen su parte y tienen justamente lo que quieren: ingresos adicionales y tranquilidad, con más o menos tiempo para sus asuntos.

No significa que no deseen esforzarse o que tengan miedo al fracaso. Simple y llanamente es que están consiguiendo las metas que se propusieron, y en este momento de sus vidas, no quieren proponerse nuevas. Quizás en un futuro los veas cambiar de opinión y necesiten nuevos retos. Pero si les exiges más, si les impones metas que no son las suyas, te arriesgas a que dejen de estar felices en tu equipo y lo pierdas.

Y de aquellos que, si desean los grandes resultados, pero pensaban que sería mucho más fácil y rápido… lo único que puedes esperar es que más tarde o más temprano, se den cuenta de que todo cuesta un precio y, o están dispuestos a pagarlo con esfuerzo, o tal vez se han equivocado de vocación. Hay un número limitado de veces que puedes explicarle a una persona qué debe hacer o qué tiene que esperar de un sistema. Puedes explicárselo a todos, pero no podrás repetirlo infinitamente.

Así que, al final, en este sentido, no puedes hacer realmente demasiado. Puedes hacer muchas cosas por tu equipo menos imponerle una meta personal a alguien.

Lo que si puedes es continuar haciendo es crear un buen ambiente, hacer que todos los miembros se sientan felices de ser parte de tu equipo, puedes inspirarles con tu ejemplo, y muchos querrán seguir tus pasos.

1

Una de las cosas que pueden parecer terriblemente difíciles o frustrantes, aunque en realidad se trate de algo muy simple, son las llamadas de seguimiento.

De hecho, puedo decirte que es aquí donde algunos networkers empiezan a perder el entusiasmo y donde la confianza de muchos se pone a prueba para no superarla.

Pero se trata de una cuestión de práctica, de paciencia y, sobre todo, de mucha constancia. Es mucho más sencillo de lo que puede parecer, si te atienes a estos principios básicos y evitas caer en los errores más comunes.

Tranquilo, casi todo el mundo ha cometido alguno en algún momento, sólo necesitas darte cuenta y proponerte corregir tus hábitos.

 

No lo dejes pasar.

Uno de los peores hábitos que te van a hacer fallar y perder prospectos es el de posponer cosas, el de dejarlo “para luego”. No importa si estás ocupado, porque pocas cosas de tu rutina deberían ser más importantes que tomarte un rato para hacer seguimiento. Tiene que ser un hábito diario, no algo que dejas para cuando tienes una tarde libre.

Si a alguien le dijiste que le llamarías el martes, llama el martes a la hora que acordasteis.

Para evitar dejar una cita sin cumplir es bueno que tengas bien actualizada tu agenda, así que, si tienes un viaje programado o una reunión, no te comprometas por error a llamar en esos días. Y, si surge después de haberte comprometido a llamar, llama un poco antes para avisar y aprovechas para volver a conversar con esa persona.

 

No atosigues.

Una cosa es seguir y otra perseguir.

Imagínate un viaje largo en carretera. Llevas a tus hijos pequeños en el asiento de atrás que ya están aburridos de estar sentados y quieren salir a jugar, pero el viaje les parece eterno y cada cinco minutos o menos preguntan si falta mucho para llegar. Y al cabo de media hora, no puedes más, adviertes que el próximo que pregunte algo se quedará castigado sin poder jugar con la pelota el resto de la tarde.

Ellos no entienden que sea molesto, para ellos lo molesto es que aún estén sentados en ese coche sin saber cuánto tardarán en salir de él.

Pero lamentablemente, tú corres el riesgo de sonar igual que unos niños pequeños agobiados por el asiento de atrás. Sé honesto, lo has hecho.

Has llamado cada par de días preguntando si ya se había aclarado. Y la respuesta ha sido más o menos la misma siempre. Que si no he podido mirarlo, que si no he tenido tiempo de hablar con mi pareja sobre esto… si te cogen el teléfono.

La otra persona no lo tenía claro, pero tu manera de abordar el asunto no ha ayudado. Has sido inseguro, has presionado y se te ha notado una desesperación por obtener respuesta, como la de un niño por salir del coche. No sólo hace que te noten con poca seguridad, sino que también acabas siendo un tanto “pesado”.

En lugar de eso, ofrece alguna novedad que puedan interesarles, habla de expansión o de apertura de alguna zona y dale a la otra persona la posibilidad de formar parte de algo importante desde su creación. Hazlo sobre la otra persona, no sobre ti. Si no hay respuesta deja pasar un tiempo y vuelve a llamar cuando tengas otra cosa que ofrecer, una promoción, algo nuevo, y no preguntar qué ha decidido. Y siempre, siempre, hazte sonar como alguien emocionado y jamás como alguien que está perdiendo la paciencia.

 

Y, por supuesto, no insistas cuando es evidente que no va a ninguna parte.

Por muy bien que lo hagas todo, siempre va a haber personas que no saben decir que no, y sólo te dirán que puede, aunque sea que no. Es molesto, es poco honesto contigo, pero es aún peor para ellos mismos. Se quedan atrapados en una comunicación que no desean continuar y no saben cómo cortar. Y te roban tiempo que podrías estar usando en otras tareas o dedicándoselo a personas que si estén realmente interesadas o a las que tengas que guiar en sus primeros pasos.

Te encontrarás excusas o contestadores automáticos. Pero lo más sano para ambas partes es que taches su nombre de tu agenda en cuando veas que, realmente no se trata de alguien que tenga miedo a dar el paso, o que no sea su mejor momento. Si no de alguien a quien, de verdad, no le interesa nada, pero no tiene la iniciativa ni la prioridad de dejártelo claro.

2

Si ya estás trabajando por cambiar tu vida y estás en pleno proceso de ir a por tu meta, estas reglas te serán mucho más que útiles, te serán de necesidad vital.

Son las reglas que debes autoimponerte para mantener el viento soplando en las alas de tu embarcación, para mantener funcionando el motor que te impulsa por la carretera hacia el éxito.

Regla número 1: Trabaja sin parar.

Bueno, claro que puedes parar, descansar, tener tiempo para tu familia y todas esas cosas. Pero una de las cosas más importantes para impulsar tu negocio es que dediques muchas horas y mucha constancia en los primeros meses. Esta es la parte en la que te estás forjando como networker y en la que estás descubriendo cómo eres en el negocio. La acción masiva puede verse como algo agotador, pero es necesario en el proceso y te ayudará a tener resultados antes.

Regla número 2: Si confías en ti, ya hay al menos una persona que lo hace.

No debe importante demasiado si te dicen que no tienes lo que hay que tener o que no sólo tienes pajaritos en la cabeza. Confía en ti mismo, confía en que si algo no se te da bien es porque aún tienes que aprender más, y que si algo se te da bien podrás hacerlo que se te dé de película. Confía y los demás ya abrirán los ojos. Además, tu confianza en ti mismo te hará las cosas mucho más sencillas: tu confianza se reflejará en la percepción de ti que tendrán los demás y te abrirá más puertas.

Regla número 3: Adiós a la negatividad, y a los negativos.

Esta regla tiene que ver mucho con la anterior. Debes desconectar de los pensamientos negativos, del pesimismo y pasar menos tiempo escuchando a personas que sólo te dicen cosas negativas. Sustitúyelo por actividades de desarrollo y crecimiento personal, por cosas que te hagan feliz y más preparado y seguro para continuar el camino.

Regla número 4: No le tengas miedo al fracaso.

El miedo al fracaso se puede convertir en una obsesión que te impida dar los pasos más importantes. En lugar de eso, piensa fallar el algo natural en el proceso de crecer y hacerse mejor. Permitirte fallar es igual a permitirte actuar sabiendo que vas a acertar… o vas a aprender.

Regla número 5: ¡Rompe algunas reglas!

No éstas, claro está. Se trata de que te relajes de vez en cuando, que no quieras hacerlo todo al pie del manual y te des algo de margen para descubrir otros caminos.

0

¡Ya tenenos DealShaker en español!

La plataforma de comercio electrónico que nos permite comprar y vender con OneCoins ya ha incorporado el idioma español a su menú.

DealShaker originalmente fue lanzada en inglés y chino, siendo los idiomas de mayor uso entre sus usuarios, pero ahora, por fin, toda la comunidad de mineros y usuarios de OneCoins hispanohablantes tienen su tienda online favorita en su idioma.

Además de poder comprobarlo nosotros mismos, nos llega este mensaje desde la compañía:

¡Hola a toda la familia de OneLife!

Para apoyar el mercado latinoamericano y a todos los miembros y comerciantes españoles que se registren en la plataforma DealShaker, el equipo de OneLife ha unido sus esfuerzas con el equipo de DealShaker para proporcionar la Plataforma de Comerciantes ¡ahora en ESPAÑOL!

¡Felicitaciones!

El español es el idioma oficial en más de 18 estados soberanos. Un gran agradecimiento a todos los líderes hispanohablantes y sus equipos que han contribuido a la plataforma DealShaker ¡proporcionando una gran diversidad de productos y servicios!
Apreciamos su valiosa contribución y queremos dar nuestro apoyo a todos los equipos hispanohablantes!

¡Sigue creciendo y siempre apunta alto!

A todos los demás miembros – ¡Estad alerta!
¡Hay más por venir!

¡Así que habrá muchas más novedades pronto! ¡Celebrémoslo mirando algunas ofertas! Visita DealShaker aquí: https://dealshaker.com/es/

0

Una parte importante de tu planificación es la visualización. Es también parte de la ley de la atracción que puedes usar para conseguir una vida más positiva y llena de éxitos.

Pero visualizar es mucho más que imaginar brevemente algo, visualizar es VERLO en tu mente, verlo de verdad, recrearte en esa imagen, estudiarla y asimilarla.

Así que, practica con estos consejos la manera de conseguir una visualización más completa y útil.

Lo primero es tener un espacio tranquilo.

Puede ser en tu propia habitación, siempre que estés sólo, o cualquier otro rincón de la casa. Pero es importante que no haya ruido ni te vayan a interrumpir. Si tienes la posibilidad, prueba a hacerlo al aire libre, por ejemplo, en el jardín o en un parque. Esa mezcla de tranquilidad y naturaleza te inspirará aún más.

Preparación.

Debes sentarte en una posición en la que vayas estar cómodo y no te distraiga o te haga querer cambiar la postura. Necesitarás estar un buen rato en esa posición y debe ser una de la que te olvides enseguida, porque el siguiente paso es vaciar tu mente.

Cierra los ojos, relájate y despeja tu mente. Una manera de poder hacer esto es concentrándote solamente en el ritmo de tu respiración, que debe ser pausada y profunda.

La visualización.

No sólo lo verás como un concepto, lo verás como un recuerdo nítido de algo que aún está por pasar. Visualiza el momento en el que alcanzas tu meta con todo lujo de detalles. ¿Dónde ocurre? ¿cómo te sientes? ¿Qué personas hay contigo? Puedes visualizar mucho más, incluso la ropa que llevas puesta, si hay música o hay personas hablando, cómo reaccionas a ese momento, etc…

Puedes anotar tu visualización en tu agenda o en tu diario y retomarla o expandirla el próximo día. Esa visualización te ayuda a seguir el plan con más detalles y con más determinación, además de atraer una energía muy positiva que servirá de impulsora de tus planes.

¡A visualizar!

0