Día: 2 febrero, 2018

Hablando desde el punto de vista de una líder con experiencia, sé que hay una diferencia astronómica entre dejar que los nuevos miembros de tu equipo tengan las cosas muy claras desde el principio, o no las tengan.

Es responsabilidad de un líder dar información, consejo, enseñar el sistema y entrenar. Pero además de eso, ser una mano amiga y experta pueda tendérseles ampliamente, más a menudo y mejor cuanto antes. No es cuestión de tratar a nadie como un niño indefenso, pero todos hemos venido una vez a este negocio como absolutos novatos y si entender qué había que hacer.

Esa es, a partes iguales, la gracia y el inconveniente del network marketing; es una carrera que debes aprender desde cero mientas la ejerces.

Y aquí, es como todos nos podemos convertir en más que en líderes, más que uplines, es cuando nos volvemos mentores.

Acoger a alguien nuevo en esta industria, con ilusión, aunque con desconcierto, y estar seguro de que entiendes cuáles son sus prioridades, sus sueños, sus metas, sus ambiciones… y dar el tiempo que haga falta para que esa persona se ponga en el camino correcto para cumplir todo ello. Cómo líder, eso nunca puede ser un engorro, debe ser visto como la oportunidad más grande que tienes en tu vida de dejar una huella y un legado. No importa cuál sea se ambición, cuales sean sus metas. Lo importante es que conseguirás que esa persona sea feliz haciendo lo que desea, ayudando a su familia, descubriéndole un mundo nuevo lleno de tantas posibilidades.

Aunque todos hacemos todo lo posible por ver a esos nuevos asociados brillar con luz propia, siempre hay una “milla extra” que podemos andar para asegurarnos de que así sea.

Mi consejo, para dar aún más apoyo a nuevos miembros y que puedan empezar con más fuerza son los siguientes:

  • Cuando ese nuevo e inexperto asociado haga su lista de contactos, haz una reunión para repasarla juntos y hablar sobre cuáles serían las personas con más posibilidades de unirse al equipo y por qué. Aunque aún le hará falta práctica a la hora de contactar y hacer prospectos, esta sesión será muy útil para que comience a ver la verdadera esencia del negocio: entender a las personas y saber quién se puede realmente beneficiar de la oportunidad.
  • Entiende de verdad sus metas. No te conformes con alguna respuesta vaga porque te arriesgas a que ni esa persona lo sepa de verdad. Desde el principio, hablad muy claro sobre lo que quiere conseguir y si es necesario ayúdale a ver los pasos necesarios hasta alcanzarlo. Enséñale a hacer una planificación de sus metas.
  • No subestimes ninguna meta. No cometas el error de hacer entender a alguien que sus sueños son poco para ti o perderá cualquier motivación que tuviera. No tienes que fingir interés, lo que tienes que hacer es abrir la mente, entender que cada uno de nosotros tiene sueños diferentes y todos y cada uno de ellos son válidos y dignos de respetar. Entendiendo eso, sabrás que tal vez haya compañeros que necesiten tu ayuda durante un poco más de tiempo, pero todos la necesitarán.
  • Anímalos a “lanzarse” lo antes posible. Además de que organicen sus propias reuniones y presentaciones grupales privadas, invítalos a un evento tuyo y dalos a conocer, que se enfrenten al miedo al público y lo superen.

 

Lo importante es conocer donde está la cima para tu equipo y ayudar a cada uno a tener claro desde el principio como debe ser el camino para llegar a su cima particular.

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