Mes: enero 2018

Hace muy poquito que he estado en un evento regional y es, simplemente, increíble. Ves tanta energía, tanta positividad, tantas ganas de comerse el mundo y cambiar las cosas…

Y si has estado en uno de estos eventos lo sabes, sabes la energía que se concentra en lugares y momentos como éstos.

Por eso existen, entre otras cosas. Además de toda la información, además de los entrenamientos y todo eso, se convierten en un enorme foco de energías compartidas y potenciadas. Y lo que debes hacer es tomar toda energía que has recogido en este evento ¡y usarla!

Estás lleno de motivación y te ves, quizás el próximo año, siendo uno de los líderes que están hablando en el escenario.

¿Y sabes qué? Haces bien en tener esa visión porque yo estuve igual una vez, regresando de un evento global completamente alucinada y sabiendo que estaba en el lugar correcto, yendo en la dirección adecuada. ¡Y así fue!

Yo ahora he conseguido hacer realidad esa visión.

Porque un día tomé toda esa motivación y toda esa energía, y la convertí en algo más que un sentimiento. Lo convertí en poder.

 

La clave está en aprovechar el momento.

No todos los días vas a tener las cosas tan claras, ni vas a estar igual de motivado. Lo cierto es que tampoco puedes esperar a estar motivado para trabajar en tu plan, pero sí que puedes aprovechar ese momento increíble de motivación y hacer que sea útil, que te dé un impulso que será decisivo.

Cuando llegas tras un evento global o regional, tienes una visión muy clara de lo que quieres. Tienes la inspiración y tienes tu meta. Has visto las posibilidades, has conocido las historias de muchos líderes y sabes que la tuya puede encajar perfectamente, porque el único requisito indispensable es QUERER CONSEGUIRLO. Y tú de eso tienes de sobra. ¿No es así?

La primera vez que fui a un evento global vi miles y miles de personas, que ya estaban haciendo con sus vidas justamente lo que querían hacer. La inspiración que sentí, las personas con las que hablé… todo ello me puso en el estado mental adecuado para comenzar a trabajar duro por mi meta.

Pero no debes dejar que ese estado mental se debilite por las distracciones. ¡Tienes que aprovecharlo, fortalecerlo y poner tu plan en movimiento!

El plan.

Toma todo lo que has aprendido en ese evento y aplícalo a un plan intensivo de 90 días. 90 días en los que trabajarás sin saltarte ni uno sólo. ¡Ni un domingo! Ten claro a dónde quieres llegar en ese periodo de tiempo: ganancias, rango, etc…  Te vas a enfrentar a tu primera gran reto en tu negocio. Pero una vez lo superes, vas a verte capaz de TODO.

Día a día.

Cómo he dicho antes, no todos los días vas a sentirte con las mismas energías y el mismo ánimo. Y eso significa que tu motivación no será igual. Siempre puedes trabajar en tu motivación con desarrollo personal (de hecho, ¡debes hacerlo!). Pero es importante que hayas aprovechado tu subidón de energía post-evento para crear una rutina de trabajo que puedas mantener y que te asegure un progreso, aunque tengas un día menos animado.

Mantén el contacto con personas que conociste en el evento.

Aunque sean de otro equipo y no trabajéis en la misma línea, seguro que has hecho buenas migas con otros compañeros, con los que puedes reconectar de tanto en tanto y compartir experiencias. Son personas que entienden tu visión, te entienden y te apoyan.

También puedes contar con personas de tu mismo equipo, reagrupaos, tened una reunión de estrategia y daos un pequeño empujón mutuo.

Recuerda que rodearte de personas con tus mismas ambiciones y sueños, que comprendan tu visión y por qué haces lo que haces, es una de las maneras más efectivas de recargar esa pequeña batería de positividad que te hace falta para darle más impulso a tu negocio. ¡Además de trabajar en tu desarrollo diariamente!

¡Y no pares hasta que hayas logrado tu sueño!

No te pierdas el próximo evento de tu compañía, porque tal vez reconozcan tu trabajo, o simplemente porque es una oportunidad para crecer y seguir llenándote de inspiración, conocer a personas asombrosas y aprendder nuevas técnicas.

Pero sería bonito que en el próximo evento seas tú quien inspire a otros, ¿verdad? Cuento con que así sea. Allí te quiero ver, pero antes, tienes trabajo por hacer.

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Creo que estoy en un momento de mi vida en el que he alcanzado la mayor parte de lo que quería hacer y ser. Aunque ya sabrás que el desarrollo personal nunca tiene fin y el camino de un líder nunca se deja de andar.

Pero una de las cosas más importantes que tuve que aprender para dar ese salto entre quien era y quien quería ser (o quien sabía que estaba destinada a ser) es que, lo que han en medio es realmente un camino, una carretera, o una colina si lo prefieres. Como sea, jamás ha sido un abismo.

Tendemos a ver el lugar en el que estamos como un suelo seguro, y el lugar a donde queremos ir se ve a lo lejos, casi como una fotografía.

Lo que hay en medio, por desconocimiento, es un gran abismo oscuro que debemos saltar con los ojos cerrados y mucha fe.

Pero como en aquella película de aventuras, sólo es el primer paso el que debes dar con fe para darte cuenta de que siempre fue terreno seguro, sólido: simplemente no eras capaz de verlo.

Nunca ha sido un salto a lo desconocido. Tomar la decisión de hacer algo nuevo por tu carrera, de cambiar las rutinas en tu vida, y de adquirir nuevos hábitos siempre te llevará a un escenario nuevo al que no estabas acostumbrado. Pero la salida de la zona de confort puede ser luminosa, maravillosa e inspiradora si quieres que así sea, en un lugar de una incertidumbre aterradora.

Tienes que pasar por todo eso para ser lo que quieres ser, para ser más fuerte, más feliz, más libre, mejor preparado, para lo que sea… Tienes que pasar por dar ese pasito de fe, salir de la zona de confort, hacer cosas que antes no hacías ni te habías planteado que serías capaz de hacer. Y para muchas personas, ese paso sigue siendo una de las barreras más importantes. No son capaces de ver el camino, y aún cuando dan el paso, siguen sin ver más allá de donde está su pie.

Ven el abismo, la incertidumbre entre “el ahora” y “lo que quiero que llegue más pronto que tarde”.

Yo aprendí que, no sólo hay un camino, sino que disfrutar de ese camino es una de las cosas más maravillosas que puedes hacer en este mundo y en esta industria.

Jamás pierdas la meta de vista, no te desvíes de tu camino ni pierdas el enfoque, pero recuerda: las mejores experiencias, las que te hará mejor persona y mejor líder las vas a encontrar y las vas a vivir si te atreves a disfrutar del proceso. A dejar de ver lo que hay entre donde estás y donde quieres estar como un abismo, y más como una larga carretera en la que harás el viaje más alucinante de tu vida.

Te aseguro que si abres tu mente, lo será.

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El éxito es una cuestión de actitud, de mentalidad. Tener la mentalidad adecuada es uno de los principales y más importantes pasos que debes dar para que tu negocio de network marketing despegue realmente.

Incluso para crear cualquier pequeño o gran cambio en tu vida, a un nivel personal, requieres poner en sincronización tu mente, tu actitud y tus planes o sueños. Yo no encontré el éxito hasta que conseguir adaptar mi mente para ello, y sé que cuesta al principio. Hace falta un esfuerzo extra para cambiar la manera en que la mente funciona.

Así que voy a contarte algunas de las cosas que, según mi experiencia, prepararán tu mente para el éxito. Más específicamente, el éxito en el network marketing.

 

Querer realmente es poder.

Hay que querer algo realmente. Debes quererlo con un deseo tan grande que no te deje dormir, o que te levante muy temprano para poder ponerte, cuanto antes, a trabajar en cumplir ese deseo.

Debes desearlo con fuerza porque el network marketing tiene un proceso mucho más lento y doloroso de lo que la mayoría de la gente está dispuesta a soportar. Cuando quieres algo con ese fervor nada se puede interponer entre tus sueños y tú.

 

Yo soy el único responsable de cómo es mi vida ahora mismo.

Debes eliminar de tu mente el hábito de culpar a otros por las cosas que te ocurren, o por las cosas que no te gustan en este momento de tu vida. Pero tu tienes el control, en realidad, para cambiarlas. Cuando asumes esta mentalidad, además de hacerte responsable de tus actos para mal, lo harás para bien. Aprenderás de tus errores, pero también entenderás que cualquier cosa que quieras llevar a cabo, podrás hacerla porque TU TIENES EL CONTROL.

 

Haré LO QUE SEA.

Un pensamiento que debes asumir en el network marketing es que, para triunfar tienes que hacerlo que haga falta. Eso no quiere decir tomar decisiones poco éticas o traicionar a tus valores, sino desafiarte a ti mismo y hacer cosas que antes te habrán parecido arriesgadas o incómodas. La mentalidad de hacer lo que sea, o lo que haga falta es una en la que sigues siendo tu mismo, sigues aplicando tus valores y tus principios a tu negocio, pero te atreverás a probar cosas nuevas y a salir de tu zona de confort tantas veces como sea necesario. Con esta mentalidad, ¡nada es imposible!

 

El trabajo duro no puede asustarme.

Si la perspectiva de trabajar muchas horas y poner esfuerzo en cumplir tu sueño te parece mal, para empezar, no estás comprometido con ese sueño o no es tan importante para ti. No vas a encontrar un camino fácil en la vida para absolutamente nada, y mucho menos para las cosas que de verdad merecen la pena. Así que si quieres tener éxito en el network marketing prepárate para trabajar duro.

 

Olvidaré mi ego.

Hay dos cosas que a veces chocan entre si en este negocio: la poca creencia que tienen las personas en sus propios talentos y la dificultad que tienen muchos para soportar que les digan qué hacen mal y cómo cambiarlo.

¡Es asombroso como esas cosas pueden darse hasta en las mismas personas a la vez! Pero tiene solución. No digo que pueda ser tu caso, pero de todos modos tendrás que prepararte para el entrenamiento y para ser formado, y eso significa que deberás escuchar, reflexionar sobre lo que haces mal y tener la mente abierta para admitir cuando te equivocas y corregirlo.

Estar errado en algo no significa que no valgas para el negocio. Cometer fallos no significa que no valgas para el negocio, únicamente significa que aún debes entrenar y practicar más.

 

Tendré visión.

No necesitas ser un pionero y un visionario único, reinventar la rueda y asombrar a todos. Por suerte para ti y para millones de personas en el mundo, el network marketing es una industria que funciona y con sistemas que funcionan, que autoevoluciona con el tiempo y con las personas. Lo que si necesitas tener es TU visión clara, la de tus objetivos, las de los objetivos del equipo y la de tu estrategia para conseguir que todo eso encaje y funcione.

 

¡Estoy agradecida!

Ser y estar agradecido es más que un gesto o una palabra, es interiorizarlo y aprender a despertar siendo consciente de que tienes una buena vida, tienes una buena familia y tienes un futuro brillante y hermoso por delante. Tienes un techo sobre tu cabeza y comida en la mesa, y eso también es para agradecer. Si quieres que las cosas sean aún mejor, solo tienes que tomar las decisiones y poner trabajo y tiempo en lograrlo, pero cada día tienes miles de cosas por las que agradecer.

Y cada día tendrás un nuevo progreso por el que estar agradecido, sobre todo si aplicas todos y cada una de estas mentalidades.

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