Día: 11 diciembre, 2017

¿Alguna vez has ido a un museo a ver pinturas? Pueden gustarte las obras más modernas, o pueden no gustarte para nada, o puede que no las entiendas.  A veces requiere mirarlas un tiempo, o tal vez entender la historia del autor, para saber qué están transmitiendo.

¿Y qué hay de las pinturas más clásicas? Digamos grandes cuadros de los siglos XVI y XVII, por ejemplo.

Puedes mirar alguno de esos muy de cerca y notar cómo los trazos se amontonan, donde se une la pintura y donde se ha quedado la marca del pincel, como un testigo eterno de que aquello, por perfecto e increíble que parezca, es en realidad una unión de pinceladas y no una fotografía.

Y puedes dar unos pasos hacia atrás y ver la majestuosidad de todo el conjunto. A veces necesitarías pasarte toda una tarde frente a uno de esos cuadros para captar todos los detalles, los personajes en las sombras, las proporciones, y todas las pistas que hacen a los expertos saber dónde y cuando se pintó ese cuadro.

Pues, podríamos decir que muchas veces, esa experiencia se parece mucho a la de alguien que acaba de acercarse al network marketing. Excepto por esto: normalmente ves un cuadro primero desde lejos y ves toda la escena, y luego si quieres te acercas a los detalles. Mientras que algunas personas insisten en ver los detalles del network marketing primero, y no es hasta que los ven todos en conjunto cuando consiguen ver todo el cuadro.

En estos casos el seguimiento tiene un papel muy importante.

Algunas veces, apenas hace falta una charla más y algunas pocas dudas más resueltas para que esa persona comience a unir las piezas y ver la forma de la imagen.

Otras, en cambio, la persona con la que has estado hablando tiene que retroceder un poco, procesar todos los detalles y ver el dibujo completo, y eso puede costar unos días, algunas llamadas y algunas preguntas más.

Entender el network marketing por completo es un proceso que, realmente, no se consigue en unas pocas llamadas o reuniones, para algunas personas ¡hasta les lleva meses de trabajo! Porque si sólo ves la oportunidad, tal vez no estás viendo lo demás: el estilo de vida, el equipo, el desarrollo. O sólo ves los resultados y no ves el camino que hay que andar hasta llegar ahí. Y puede pasar que mientras arrancas tu negocio, sólo estés centrado en una parte muy pequeña del proceso. No es hasta que abres tu mente a más detalles, que consigues que todo funcione de verdad.

Durante el seguimiento, lo que ocurre realmente, es que algunas personas comienzan a ver la forma del cuadro y tienen que comprender cuál es su papel en él: si sólo es un espectador más o se convertirá en el autor.

Algunas cosas llevan su tiempo y, para algunos, ese tiempo puede ser mayor.  Por eso no debes descartar a nadie porque aún esté dudando y necesite que te pongas en contacto un par de veces más, tal vez aún no haya comprendido que sí tiene el poder para decidir cómo quiere que sea la obra que represente su vida.

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