Día: 12 septiembre, 2017

La salud, la felicidad y el éxito están completamente entrecruzados en nuestra vida. Potenciando unas áreas de tu vida, estarás potenciando también otras. Así que, en tu camino hacia el éxito, nunca te olvides de hacerlo de manera sana, de manera positiva…

Es tan simple como adquirir hábitos para hacerte más sano, más feliz, más productivo… Y en general, más exitoso.

  • Desayuna siempre y evita darte atracones o picotear cosas poco sanas. Empieza la mañana con las energías cargadas y con un buen equilibrio.
  • Come más sano, tu cuerpo y tu mente lo agradecerán. Hay demasiadas cosas tóxicas que tomamos que nos hacen sentirnos más cansados, aunque creas que satisfacen más.
  • Bebe más agua. ¿Has observado si eres capaz de beber al menos 8 vasos de agua al día? Más hidratación también significa más vitalidad y más concentración.
  • Ríe siempre que puedas y sonríe a otros.
  • Aprovecha los días desde temprano y da un paseo desde que haya luz en la calle. Es una forma natural y sana de “cargar las baterías”.
  • Prueba cosas nuevas, sal de tu zona de confort a menudo.
  • Nunca estás, realmente, demasiado ocupado como para que no puedas parar a comer de forma sana, estar para los tuyos o hablar con quién necesite unas palabras tuyas.
  • Deja de compararte con otros. No eres como nadie más y nadie más es como tú.
  • Sé organizado y ordenado. Los espacios bien ordenados ayudan a la claridad mental, y poder encontrar algo en pocos segundos ayuda a ahorrar tiempo.
  • Duerme bien: ni mucho, ni poco. Y aprende a despertarte de forma natural, sin despertador tras unas horas de sueño fijas. Tardarás mucho menos en estar activo y despejado cada día una vez lo logres.
  • Preocúpate menos por las cosas que no puedes arreglar, y preocúpate menos por las cosas que sí puedes arreglar: esas simplemente las arreglas.
  • Prueba a escuchar más y a no interrumpir jamás a otros.
  • Hay momentos en los que tienes que apagar el teléfono.
  • Y disfruta más de los pequeños momentos y las pequeñas alegrías cotidianas.
  • Consiéntete un poco de vez en cuando, date un regalo en momentos especiales.
  • Piensa en positivo y habla en positivo.
  • No seas cruel con otros ni los juzgues.
  • Haz cada día algo por tu meta, y cuanto más temprano hagas lo más importante o lo más difícil, mejor.
  • Y, sobre todo, nunca dejes de soñar.
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