Día: 19 mayo, 2017

Buscar el éxito y trabajar por alcanzarlo puede verse normalmente como un proceso lleno de estrés. Puede serlo, sin duda, si lo hacemos de una manera en la que nos enfocamos solamente en unos resultados olvidando todo lo demás.

Cómo he dicho en numerosas ocasiones, la felicidad no es la meta sino el camino. Por eso, conseguir el éxito conservando una buena paz mental no es que sea compatible, es que puede ser la mejor opción para conseguirlo de verdad.

Esa paz mental que necesitamos alcanzar para lograr nuestros objetivos de una manera mucho más sana y también mucho más permanente, se puede conseguir con meditación, con trabajar en una mentalidad positiva, pero también es un proceso en el que tenemos que quitarnos un peso de nuestras mentes. Piensa en ese peso como rocas almacenadas en una mochila o un bolso que llevamos a cuesta, entremezcladas con otras cosas que si necesitamos, como conocimientos, técnica, planificación… Pero esas piedras nos hacen ir más lento, nos cansan, nos frenan y hasta hacen que perdamos más tiempo a la hora de encontrar en el bolso lo que de verdad hacía falta.

Hay que deshacerse de esas piedras y aligerar nuestro peso. Así es como encontramos esa paz mental.

Piedra número 1: Miedo.

Ha habido momentos en los que el miedo pudo ser útil, pero ya sólo estorba. Te retiene, te paraliza y te hace tomar decisiones que, a la larga, te das cuenta de que fueron las peores y las menos meditadas. Lo que tiene el miedo es que no importa cuántas veces tires esa piedra por el camino, siempre puede volver a aparecer. Pero debes aprender a reconocerlo y deshacerte de él.

Piedra número 2: Ira.

Este sentimiento aparece con la frustración. Y la frustración fácilmente aparece con todos esos contactos que te han dado largas, que no devolvieron una llamada, con las horas que has echado esta semana o este mes de las cuales no ha cundido suficiente. Y la ira te conduce muy pronto a querer dejarlo todo, o simplemente está dificultándote continuar porque se refleja en las conversaciones que tienes y asusta a las personas. Evítalo. Recuérdate que no todo va bien todo el tiempo pero que cuanta más negatividad recojas, peor favor le haces a tu negocio.

Piedra número 3: Comparaciones.

Esta es una muy pesada. Quieres ser como tal networker, o quieres tener mejores tarjetas que aquel otro, o piensas que tus presentaciones no son tan buenas como las de otra persona. Esto solo te hunde. Te impide ver lo realmente bueno que eres por tus propios méritos y lo que hay de especial en la forma en la que haces las cosas.

Piedra número 4: Juicios.

Juicios o prejuicios. Eso que nos empuja a asumir por los otros en lugar de escucharlos y ponernos en su lugar. Para tener éxito en esta industria tienes que tener la mente abierta, no solo para los nuevos modelos de negocios, sino también para las personas, para sus situaciones, sus vidas, sus necesidades. Debes erradicar todo lo que crees que sabes de las personas de tu mente y abrirte conocerlas antes de creer que sabes algo sobre ellas. Esto no sólo te ayudará en tu negocio, también en las relaciones personales y en tener una paz mental despejada del ruido que genera asumir por otros.

Piedra número 5: Competición.

No tienes que competir contra nadie ni contra nada, cómo mucho contra tus propias limitaciones. Es un trabajo de equipos y las competiciones y los egos hacen más daño que bien en este entorno.

Por supuesto, no olvides disfrutar de cada día, meditar y llevar un diario de agradecimiento en el que reflejes todas las cosas buenas que has ganado o experimentado a lo largo del día. Tu camino hacia el éxito será más ligero, más pacífico y feliz.

0