Día: 22 marzo, 2017

Esto es algo que podría aplicarse igual de bien a cualquier tipo de negocio y a cualquier estructura de organización, y es un principio muy sencillo: si tu equipo es feliz, todo funciona mejor.

Sin embargo, ese no debería ser la única motivación para desear que tu equipo sea feliz. Trabajar con personas requiere estar en contacto con un lado más humano de nosotros mismos, más social, y más empático.

Así que, quieres un equipo feliz que ame cada día más su trabajo, y como consecuencia secundaría tendrás también un equipo más exitoso. Pero para lograr ese estado ¿Qué debemos hacer?

1. Conócelos. Conoce a los miembros de tu equipo de manera sincera e interésate por comprender cómo son y qué les motiva. Conoce sus razones y los retos que han tenido que superar.

2. Comprende que cada uno aprende de una manera distinta, y aunque tengas un sistema de entrenamiento sencillo y fácilmente duplicable, siempre deberás estar dispuesto a adaptarte para llegar a todos.

3. Demuestra tu humanidad. Transmite a tu equipo que los comprendes expresándote como ser humano, demostrando que tú también has tenido tus fallos. Permítete ser una persona con sentimientos y no quieras limitar tu interacción con tu equipo de manera fríamente profesional. Un equipo ha de ser una gran familia. Se alguien en quien puedan confiar y con quien puedan hablar sin miedo a ser juzgados.

4. Reconoce siempre los logros y haz críticas constructivas. Celebra los logros de los miembros de tu equipo y anímalos a seguir adelante. Esto es importante por dos razones: Primero porque todos necesitamos sentir que nuestro trabajo es valorado, y es justo que se haga. Segundo porque para corregirlos en su aprendizaje tendrás que señalarle sus errores, y aunque eso también es necesario para seguir creciendo y lo harás de manera profesional y constructivamente, nadie se puede sentir feliz con su trabajo si sólo le hablan para decir lo que está mal.

5. Promueve el crecimiento y el desarrollo personal. Da consejos para el crecimiento, organiza entrenamientos especiales de desarrollo y anímalos a invertir tiempo en construirse a sí mismos.

6. Se siempre claro. Pide con claridad y guía con claridad. Exprésate adecuadamente y no des directrices vagas o con segundas. No vale que dejes cosas en el aire esperando que alguien las entienda, no es un liderazgo justo. Diles personalmente lo que esperas de ellos y lo que ves para ellos en un futuro.

7. Construye equipo y crea lazos. Aprovecha cada oportunidad que tengas para reunirte con varios miembros de tu equipo a la vez y crea conexión verdadera entre todos.

Seguro que puede haber muchas más maneras de traer la felicidad a un equipo, pero empezando con esas, desde la responsabilidad del líder, seguro que estamos creando un buen ambiente para un equipo unido, feliz e imparable.

¡Dale a Me Gusta a Mariana Lopez de Waard en Facebook para más consejos! Y, si quieres formar parte de un grupo fuerte y unido, no dudes en enviar un mensaje con tus datos y ella se pondrá en contacto contigo personalmente .

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