Día: 21 octubre, 2016

El águila se eleva en el cielo majestuosamente y sabe perfectamente cuál es su objetivo, incluso antes de haber emprendido el vuelo.

Existe la historia, la cual es realmente inspiradora y motivacional, de la renovación del águila. Es una historial realmente potente e inspiradora pero no es un dato real sobre estos magníficos animales. Nos os desanimo a aprender de esa historia, ni mucho menos, pero las águilas tienen muchas otras cualidades reales de las cuales podemos aprender.

Incluso si el águila no es una representación del liderazgo puesto en práctica (no tiene que liderar ningún grupo) tiene una serie de características propias de un verdadero líder.

Las águilas vuelan más alto que cualquier otra ave, en un espacio aéreo que solo compartirán con otras águilas y luego descienden a toda velocidad y enfocadas hacia su presa. Desde esa altura que sólo las águilas alcanzan tienen una visión general de todo lo que está debajo de ellas.

Su visión, impecable, es su herramienta más poderosa. Si no vuelan están paradas en lo más alto de un árbol, mirando el horizonte y estudiando la zona, con calma, con precisión.

Como depredador, el águila se alimenta sólo de presas frescas que haya cazado ella misma. Nunca picotea de sobras que encuentre, nunca roban una presa a otra águila… sino que elije personalmente sus presas y va a por ellas. Y nunca le preocupa si son presas demasiado grandes: el águila puede cazar a otras aves o a animales desde a conejos a cabras, ¡hasta se ha visto águilas intentando darse un festín de carne de lobo! E incluso, a veces, lo consiguen.

Golden Eagle 5

Uno de los datos más interesantes sobre las águilas y del que ya hablé hace tiempo, es cómo, al contrario que otros animales, no les espanta la tormenta. Al contrario, vuelan alto, tal alto que sobrepasan la tormenta y se deslizan sobre las nubes aprovechando la presión atmosférica que se crea, de manera que planea y se desplazan sin esfuerzo. De esta manera se protegen de la lluvia sin esconderse y aprovechan las nubes para descansar. Todo un ejemplo de cómo enfrentarse a los problemas.

Y a pesar de que todo esto parezca darles una imagen agresiva, son unos animales muy cuidadosos de sus crías. Las águilas cuidan con esmero a las crías y las educan poco a poco. Les enseñan y las entrenan en el sistema de ensayo y error. Cuando van creciendo y pueden estar listas, entonces las jóvenes águilas son animadas y empujadas a conocer sus límites, sus debilidades y sus fortalezas. Pero nunca son dejadas a su suerte.

 

¿Qué podemos aprender de las águilas para los negocios y el liderazgo?

1 – A tener una visión completa del panorama y estudiar los detalles para ir hacia nuestros objetivos con total determinación.

2 – A trabajar en nuestra carrera y nuestros éxitos. Descubrir nuestra propia manera y no necesariamente hacerlo a la manera de otro, o intentar ser igual al otro para obtener sus mismos resultados. No atribuirte un mérito ajeno como propio.

3 – A no temer los retos y a no renunciar a un objetivo por muy grande que nos parezca, si realmente es lo que queremos.

4 – Usar los retos para probar nuestro nivel resolutivo y aprender a “volar en la tormenta”, usándola a nuestro favor.

5 – Que incluso las águilas requieren un entrenamiento para llegar a ser el majestuoso animal que es, y que las águilas adultas se encargan de seguir difundiendo la sabiduría que las ha llevado a ser como son.

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