Day: July 4, 2016

Vivir sin preocuparnos por las facturas, las deudas, sin pensar si podremos tener la nevera llena y los libros y la ropa de los niños para el cole. Vivir sin hacer números constantemente y recortar de aquí para poder pagar aquello. Poder encender la calefacción en invierno sin pensar si eso va a hacer que no puedas pagar la hipoteca o el alquiler. Todo eso es un tipo de libertad muy concreto, es la libertad para vivir sin preocupaciones sobre lo material, para vivir solamente pensando en lo importante que es tu desarrollo, tu vida, y la de tu familia. Eso es lo que llamamos libertad financiera.

Aunque siendo más concretos, hay quien mide la libertad financiera dependiendo del siguiente factor: Si mañana mismo dejaras tu trabajo, ¿Cuánto tiempo podrías mantener tus necesidades cubiertas?

No se trata de riqueza. La libertad financiera no tiene nada que ver lujos y excesos, si no con la libertad de vivir bien. Es una riqueza, si, en tiempo, en bienestar, en salud, en amor… Es tener la capacidad de disfrutar de la vida tal como es. Así que por otro lado, la libertad financiera significa que tus ganancias para cubrir gastos y necesidades no requieren un elevado coste en tu tiempo.

Tener libertad financiera también significa saber administrarte, ya que tener un buen colchón de ingresos o ahorros no significa que empieces a derrochar. Una buena gestión de tus ahorros puede darte una libertad mayor y una libertad mayor significará una mejor calidad de vida.

¿Cómo conseguirla?
Pues la respuesta es muy sencilla. Necesitas un trabajo nuevo. Necesitas un trabajo que te permita ser persona y no un simple engranaje de la maquinaria y que te genere ingresos aun cuando estés tomándote un día libre con tu familia. Por eso el network marketing es un buen ejemplo de un trabajo que da libertad financiera, ya que puedes dedicarle el tiempo que tu quieras dedicarle. Es un trabajo muy social y agradecido para la mente y el ánimo en el que puedes tomarte tiempo para conocer a tus clientes o tus posibles asociados y despreocuparte por hacer determinadas ventas o no. Al final, las cosas irán marchando, los productos irán fluyendo y tu estarás viendo los frutos de tu trabajo mientras tomas un café, mientras disfrutas del tiempo en familia, o mientras descubres nuevas amistades.

Además, hablemos de trabajos y trabajos. No es lo mismo un trabajo que te pida un horario estricto, una serie de horas inflexibles y constantes, haciendo algo que ni siquiera te gusta, en un entorno que not e agrada, con compañeros que no soportas. Y pensando en llegar a casa, en coger vacaciones y olvidarte del trabajo por un tiempo. No es lo mismo que hacer un trabajo en el que tu decides cómo repartir tus horas, con quien hablar, con quien trabajar, dónde trabajar y cómo hacerlo. Tu tienes un producto, o una idea, o un proyecto y tienes que darle salida, ponerlo en movimiento y que se venda o se comparta. Pero tu escoges cómo, no desde una oficina, una tienda física, no de tal hora a tal hora y con un descansito para comer.

Esto también forma parte de la libertad financiera. No debe ser sólo la capacidad de poder vivir sin trabajar, si no poder trabajar sin dejar de vivir. La libertad financiera también puede significar trabajar bajo tus condiciones y ganar dinero sin sacrificar tu vida personal, y trabajando de forma en que adores tu trabajo. Que disfrutes haciéndolo. Ese es un detalle importante, uno pequeño, pero que lo puede cambiar todo.

2