Day: July 1, 2016

Piensa en la imagen de una rama de un árbol doblándose por la fuerza del viento y la lluvia en plena tormenta, aguantando las fuerzas de la naturaleza y volviendo a su forma natural una vez que la tormenta acaba. Como si nada hubiera pasado. Esa capacidad se llama Resiliencia y existe en materiales, en la naturaleza y en nosotros mismos, en nuestra mente.

Es la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas. La resiliencia es una habilidad concreta, una receta particular de la mente humana cuyos ingredientes esenciales son la perseverancia, la tenacidad, la positividad, la paciencia y la adaptabilidad.

La resiliencia nos permite afrontar retos, obstáculos e incluso situaciones personales desafortunadas, con mucha más fuerza emocional y superarlos. Nos permite soportar la presión, el estrés. La resiliencia nos hace invencibles. Todos somos capaces de coger nuestro pequeña cantidad de resiliencia natural y convertirla en nuestra mejor arma. No todo el mundo tiene la misma capacidad de resiliencia, de manera innata, pero es como los músculos de nuestro cuerpo: todos tenemos los mismos, pero los de unas personas son más fuertes que los de otras. Si la ejercitamos y la desarrollamos, es una habilidad que nos será muy útil en la vida y, por supuesto, en los negocios.

Cómo fortalecer tu resiliencia

1. Reflexión. Formulate preguntas abiertas, que den lugar a la reflexión, a la autoconociencia y el autoconocimiento.

2. Fomenta tu gratitud y tu generosidad desinteresada, ten más gestos de bondad a diario.

3. Vida sana. Haz ejercicio, come bien e intenta tener un buen horario de sueño.

4. Siéntete útil. Haz algo que te ayude a demostrarte a ti mismo tu propia utilidad para los demás, tu autoestima se verá agradecida.

5. Positividad. Valora lo que tienes y lo que eres y sientete feliz por ello.

6. Potenciación. Descubre tus habilidades y tus potencialidades y haz lo posible por crecerlas y desarrollarlas.

7. Resolución de problemas. Resuelve conflictos viéndolos como una oportunidad de aprendizaje, explorando las alternativas y las soluciones en lugar de centrarse en el problema y enseña a alguien más como poder hacerlo.

8. Red de apoyo. Crea alianzas y ten siempre un equipo en el que poder confiar. Se un apoyo para quien lo necesites y tendrás apoyo cuando lo necesites. Nuestra fuerza interior se enriquece de la experiencia y el apoyo de los que nos rodean.

9. Perspectiva. Analiza el origen de tu estrés o tu dolor desde fuera. Mira a tu obstáculo desde la lejanía y verás que es mucho más pequeño y más salvable de lo que parece.

10. Vive con más sentido del humor.

11. De los errores se aprende mucho más que de las victorias. Cada caída es una oportunidad para levantarse más alto.

12. Permítete a ti mismo lo necesario para recuperarte. No ignores el problema, afróntalo y supéralo con las herramientas necesarias. Incluso si necesitas un poco de espacio y tiempo para ello.

13. Y, por supuesto, nunca te rindas.

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