Month: May 2016

Las cosas están hechas en el mundo hoy día de modo que todos dependemos de un empleo, de tal manera que, aunque no nos guste ese empleo, perderlo es devastador. Puede ser el empleo de tu vida, tu vocación, lo que te da ganas de levantarte por las mañanas o puede ser simplemente ese contrato que te mantiene pagando el alquiler y poniendo comida en la mesa para tus niños. Pero en ambos casos ocurre lo siguiente: Vas a sentir que tu vida se parte en dos si lo pierdes, y para colmo no tienes ningún control sobre ello. Incluso, ni siquiera la persona que va a decirte que pierdes tu trabajo tiene control sobre ello. La forma en que todo esto funciona y nos deja a todos indefensos ante un concepto abstracto, arbitrario y caprichoso. El sistema corporativo. La Maquinaria empresarial.

Las ganancias lo son todo, y da igual qué es lo que se supone que produce, vende o que servicios ofrece. Al final esos modelos de negocios que se basan únicamente en las ganancias de los rangos más altos de su organigrama y se olvida completamente del resto de personas que la estructuran, siempre tienen un impacto negativo en la gente que forma parte de ellos. En cuanto la brisa cambia de dirección, un número se mueve en la cifra de beneficios totales y tienen que rodar cabezas.

Yo hace mucho tiempo que me he librado de este sistema y estoy muy feliz por ello. Pero no hace mucho me reencontré con un antiguo compañero. Decía que le iba bien. La familia estaba bien y aun tenía trabajo, pero notaba que había algo que no era del todo cierto. Bueno, hacía mucho tiempo que no hablábamos, quizás era cosa mía, me dije. Pero cuando parte de tu trabajo es relacionarte con personas, cuando una parte esencial de lo que haces está directamente relacionado con saber escuchar y entender a tu equipo, se aprenden algunas cosas. Y yo sentía que algo no iba bien.

Vector illustration of Retro styled Abstract Businessman caught up in bureaucratic red tape.

Después de un rato de charla y tras haberle explicado como era mi vida profesional y personal, acabó por compartir algo que al principio no había querido reconocer.

Le había ido bien en estos años, claro, tanto que ahora estaba en una situación de responsabilidad, era superior de algunos de sus compañeros y, de hecho, la cosa parecía ir tan bien que se había abierto la oportunidad de nuevas contrataciones. Mi amigo había participado en la selección y contratación de varios nuevos empleados. Compañeros, pero que estaban bajo sus ordenes. Que dependían de él en cierto modo. Pero mi amigo no tenía ningún control sobre la situación. Antes solía pensar que así era, pero se había dado cuenta de que había algunas cosas que no tenían sentido.

 

¿Que había pasado para que sus ánimos no estuvieran en armonía con lo que me había contado en un principio? Pues que pocas semanas después de haber acogido en su equipo a nuevos empleados, apareció de pronto, como salido de la nada y de parte de sus superiores un informe que decía que había que recortar gastos. Y el principal gasto que siempre quieren recortar las empresas suele ser en personal.

Mi amigo me contó como se sintió el momento en que tuvo que leer esas palabras y darse cuenta de que sería él quien tuviera que hablar con varias de las personas que habían entrado más recientemente y decirles que ya no podrían seguir trabajando allí. Quien había ordenado el recorte de personal sólo lo había decidido y puesto por escrito, de manera fría, distante. No le afectaba en nada. Nunca tendría que mirar a los ojos de esa persona, conociendo su situación, su vida, el nombre de su pareja o de sus hijos y decirle… ¿Decirle qué? ¿Que los beneficios este año van a ser ligeramente inferiores si no sacrificaban el futuro de un puñado de empleados?

Le escuché hablando de ese momento y supe que su supuesta prosperidad venía cargada de una infelicidad tremenda, de momentos de remordimientos como ese que a la larga le iban a costar la salud. Y en algún momento mas tarde o más temprano, su empleo también.

Yo le dije cuánto me alegraba estar fuera de la maquinaria corporativa tradicional. Le conté que podía elegir una carrera en la que pudiera disfrutar de más libertad y no ser una herramienta de otros. No tenía porque estar bajo el control de alguien que le hiciera sentir que tenía un control negativo sobre otras personas. 

Lo peor es que aun estaba agarrándose a ese empleo, como si fuera un salvavidas en el mar, porque estaba programado para pensar que así era. Le costó empezar a pensar que tenía otras opciones. Y es normal, porque a veces están tan hecho a algo que dejarlo atrás y explorar algo nuevo da pánico.

Cuando nos despedimos esa tarde, se iba con la duda sembrada, aún pensando “es que éste es mi trabajo”, aun con ese aire de tristeza con el que empezó nuestra conversación, pero con una chispa de esperanza que había conseguido darle. Pero yo sé bastará con que tenga que enfrentarse a otro de esos fatídicos días en los que vea que no tiene ningún control sobre su empleo, para que termine por decirle adiós y empiece a construir su  futuro a medida.

Entonces su mirada volverá a reflejar verdadera felicidad.

 

Sigue tu felicidad: http://bit.ly/1OUGNfL

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¡Excelente acogida en Marruecos! Estoy muy contenta tras el gran evento del pasado día 22. La emoción que llevaba ante mi primera visita a Marruecos (¡y mi primera vez en todo el continente africano!) se unió con la energía de una gran multitud de participantes con los que compartimos una bonita tarde.

Además de los 500 asistentes al evento, ¡muchos más de los que esperábamos! Estuvieron conmigo, demostrando una pasión y una entrega admirable los líderes Abdelilah Mazouz, Adil Boulahna, Yassine Mazouz, Anas Mobarak, Fouzya Imane, Youssef Belhaj y Karim Touhami, a los que quiero agradecer tantísimo haberme apoyado en mi primera visita al país. Especialmente a Said Rajeb y a Yassine Mriouid, que han sido un encanto y han hecho posible este evento.

Por supuesto, a Jose Gordo, mi mentor que también estuvo con nosotros.

Y ante todo: ¡A Casablanca! ¡La acogida que me habéis dado me inspira a seguir aún con más fuerza!

Podéis ver algunas de las imágenes del evento aquí:

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Las personas tenemos tendencia a olvidar nuestra conexión con la tierra y su naturaleza. Vivimos en la ciudad y nuestros negocios de forma fría y analizamos todo, dejando de lado nuestro instinto y palpitaciones. Pero, en la naturaleza, puedes encontrar una conexión y una nueva forma de vivir los negocios.

Este es el principio de una serie de artículos en los que usaré el mundo animal y la naturaleza para educar en los negocios, buscar qué nos pueden enseñar y exponerlo aquí para que aprendas, conmigo, cómo tener éxito simplemente mirando a tu alrededor mientras paseas por el campo, el bosque… Y voy a empezar con mi mayor conexión e inspiración: Las Águilas.

Y es que creo firmemente que deberíamos tenerlas en mente, tanto en los negocios como en decisiones cruciales a nivel personal. ¿Por qué?

El águila y la tormenta

¿Sabías que el Águila es capaz de prever cuándo va a haber una tormenta?

Cuando las nubes empiezan a reunirse, el águila usa el viento de la tormenta para elevarse, alcanzando alturas sorprendentes y posicionándose sobre las nubes.

Mientras que los demás pájaros buscan cobijo, las lluvias y el temporal destroza todo lo que hay bajo la tormenta. Ellas, por el contrario, se protegen sobrevolando la tormenta mirando el problema desde arriba, utilizando la presión para dejar de aletear y descansar sobre sus alas.

No sólo evitan el problema, sino que además se lo usan en su propio beneficio.

Aprendiendo a resolver problemas

¿Alguna vez has sentido que se acerca una tormenta a tu vida? Has mirado al cielo y has visto nubes negras juntarse. Sientes que algo va mal y, cuando te quieres dar cuenta, tienes temporal encima.

Podemos utilizar las tormentas de nuestro negocio para elevarnos y crecer como personas y profesionales o podemos refugiarnos, escondernos mientras el temporal nos azota y luego recoger los daños.

¿Tú qué eliges?

Todos y cada uno de los problemas que tenemos en negocios tienen sus dos caras y tendemos a ver siempre la negativa y a resignarnos, ¡pero puedes aprender a sobrevolarlos como un águila!

¿Cómo? Es muy sencillo

Hay un proverbio que reza “Si quieres volar como el águila, no te rodees de pavos”.

Si quieres aprender a volar como un águila, debes aprender de otras águilas, no de personas negativas que ni se plantean que sea posible sobrevolar las tormentas porque, por mucho que trates de convencerlos, no pueden y solo te robarán energías y tiempo.
Cambia tu mentalidad, trata de ver cada problema como una solución, concéntrate en esa solución y usa el viento para volar.

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Ésta gran tecnología llamada “blockchain” es la que se esconde detrás de criptomonedas como Bitcoin o OneCoin y cada día vemos un uso nuevo, fascinante e increíble, que nunca habíamos pensado que podría tener. Ésta es la maravilla de abrir la puerta a un mundo completamente nuevo en una industria que ya pensábamos obsoleta, como es la financiera. Es difícil pensar en esto, ¡lo sabemos! Sobre todo cuando hemos sido educados para pensar que nada de esto cambiaría. Pero lo está haciendo, ¡y lo está haciendo para bien!

¿Y cómo podría ayudar este cambio de “chip” financiero al mundo?

Los servicios financieros tradicionales son difíciles de encontrar en el tercer mundo. Es fácil dar con personas allí que dependen de familiares que han encontrado una oportunidad fuera de su país y que les envían dinero en forma de remesa.

El año pasado, éstas remesas ascendieron a 432,6 millones de dólares, lo que refleja un incremento del 0,4% conforme al año anterior. Lo que la gente no ve es lo que cuesta enviar estos fondos. En 2015, la media de los costes se situó en un 7,7% si se contaban los gastos de transacción y el cambio de moneda.

Lo cual significa que cada año hay más de 30 millones que no llegan a donde deberían. Dinero que se puede gastar en comida, ropa, medicinas…

Con OneCoin, estos gastos desaparecen, haciendo que el dinero llegue íntegro a esa persona que lo necesita y que no tiene una forma más justa de recibir el dinero.

Porque, como ya habíamos hablado, en estos países no se tiene acceso a la mayor parte de las sucursales bancarias y ésta falta de infraestructura es un obstáculo importante para el crecimiento económico estable.

Por no hablar de la falta de transparencia, puesto que la mayor parte de estas transacciones se hacen “bajo la mesa” haciendo imposible probar quién es el dueño de este dinero y haciendo mucho más fácil que se quede “en el camino”.

Y tú, ¿qué opinas? ¿Dónde deberíamos centrar nuestro esfuerzo? ¿En mejorar un sistema que ya hemos comprobado que no funciona o en apoyar un nuevo sistema mucho más justo, abierto y de todos?

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Si aún no entiendes qué es OneCoin y la blockchain, has leído muchísimos manuales y todos te suenan enrevesados y complicados, o si necesitas explicárselo a alguien que no consigue entenderlo y realmente quieres que aprenda, esta sencilla explicación te ayudará a hacerlo.

Sabemos que estos conceptos tan nuevos e innovadores pueden asustar y confundir, ¡pero después de leer esto todo tendrá sentido!

Estamos sentados/as en el parque. Hace un gran día. Tengo una manzana, y te la doy.

Cheerful women are sitting on green grass near a basket of food and flowers. The blond lady is giving an apple to her friend. She is looking at her with joy and smiling

Tú ahora tienes una manzana y y no tengo ninguna. Simple, ¿verdad?

Vamos a analizar lo que acaba de pasar:

Mi manzana ha sido colocada físicamente en tu mano. Sabes qué ocurrió. Yo estaba ahí, tú estabas ahí – la has tocado.

No necesitamos una tercera persona que nos ayudara con la transferencia. No necesitamos que el Tío Tommy (que es un famoso juez) se sentara con nosotros en el banco y confirmara que la manzana pasaba de mí a ti.

¡La manzana es tuya! Yo no puedo darte otra manzana porque ya no me quedan. No puedo controlarla más. La manzana ha abandonado mi posesión por completo. Ahora tienes completo control de esa manzana. Puedes dársela a tu amigo si quieres, y entonces ese amigo podría dársela a su amigo, y de ahí en adelante.

En eso consiste un intercambio en persona. Supongo que será lo mismo si te doy un plátano, un libro, una moneda, o un billete…

Pero me estoy adelantando.

¡Volvamos a las manzanas!

8-bit style red appleAhora digamos que tengo una manzana digital. Toma, te doy mi manzana digital. ¡Ah! Ahora es cuando se vuelve interesante.

¿Cómo puedes saber que esa manzana digital, que era mía, ahora es tuya y sólo tuya? Piensa en ello durante un segundo. Es más complicado, ¿verdad? ¿Cómo sabes que no le mandé esa manzana antes al Tío Tommy como adjunto en un email antes? ¿O a tu amigo Joe? ¿O a mi amiga Lisa también?

Quizá yo hice un par de copias de esa manzana digital en mi ordenador. Quizá la puse en Internet y un millón de personas se la descargó.

Como ves, este intercambio digital supone un problema. Mandar manzanas digitales no se parece a mandar manzanas físicas.

Algunos expertos informáticos tienen un nombre para este problema: se llama el problema del doble gasto. Pero no te preocupes por ello. Todo lo que necesitas saber es que les ha confundido durante bastante tiempo y nunca lo han resuelto. Hasta ahora.

Pero intentemos pensar una solución nosotros mismos.

Registros

Quizá estas manzanas digitales necesitan poder rastrearse con un registro. Es básicamente un libro de contabilidad en el que llevar la cuenta de todas nuestras transacciones.

Este registro, siendo digital, necesita vivir en su propio mundo y tener a alguien a su cargo.

Igual que en “World of Warcraft”, por ejemplo. Blizzard, quienes crearon el juego online, necesitan tener un “registro digital” de todas las espadas llameantes raras que existen en su sistema. Alguien como ellos podría hacer un seguimiento de nuestras manzanas digitales. ¡Genial, todo resuelto!

Problemas

Aún así, hay algunos problemas:

  1. ¿Y si alguien de Blizzard creara más? ¡Podría añadir manzanas digitales a su cuenta siempre que quisiera!
  2. No es lo mismo que cuando estábamos en el parque aquel día. Éramos sólo tú y yo entonces. Pasar por Blizzard sería como incluir al Tío Tommy (una tercera parte) en el juego para todas nuestras transacciones del parque. ¿Cómo podría simplemente darte la manzana a ti de la manera más simple?

¿Hay alguna manera de reproducir lo más fielmente posible esa transacción del banco del parque en digital? Parece difícil…

La solución

¿Y si le diéramos ese registro a todo el mundo? En vez de tenerlo en un ordenador de Blizzard, el registro viviría en todos los ordenadores. Todas las transacciones que han ocurrido, en todo el tiempo, en manzanas digitales, se grabarían en él.

No puedes engañarle. No puedo mandarte manzanas digitales que no tengo porque entonces no se sincronizaría con los sistemas de todos los demás. Sería un sistema muy difícil de vencer, especialmente si se hiciera grande.

Además, no está controlado por una persona, así que sé que no hay nadie que pueda decidir simplemente darse a sí mismo más manzanas. Las reglas del sistema estaban definidas al principio.

Y el código y reglas son abiertos – igual que el software que se usa en el teléfono Android de tu madre. O como Wikipedia. Está hecho así para que gente inteligente pueda mantenerlo, asegurarlo, mejorarlo, y vigilarlo.

Podrías participar en esta red tú también – actualizando el registro y asegurándote de que todo concuerda. Por las molestias te darían unas 25 manzanas digitales como recompensa. De hecho, esa es la única manera de crear más manzanas digitales en el sistema. (Sí, ¡estamos hablando del proceso de minería! Eso tan extraño que has leído algunas veces y que, seguramente, no has entendido hasta ahora).

Lo hemos simplificado un poco… Pero el sistema que hemos explicado existe. Se llama BLOCKCHAIN. Y esas manzanas digitales son onecoins dentro del sistema. Así que, ¿has visto lo que ha ocurrido?

¿Qué permite el registro público?

  1. Es de código abierto, ¿recuerdas? El número total de manzanas se definió en el registro público al principio. Sé la cantidad exacta que hay. Dentro del sistema, sé que son limitadas.
  2. Cuando hago un intercambio ahora puedo certificar que la manzana digital dejó mi posesión y ahora es completamente tuya. Antes no era capaz de decir eso sobre cosas digitales. Ahora es actualizado y verificado por el registro público.
  3. Al ser un registro público, no necesito al Tío Tommy (tercera parte) para asegurar que no hice trampas, o copias extra para mí mismo, o envié manzanas por duplicado, o triplicado…

Dentro del sistema, el intercambio de una manzana digital ahora es justo como el de una física. Es tan bueno como ver una manzana física abandonar mi mano y caer en tu bolsillo. Igual que en el parque, en el intercambio participaron sólo dos personas. Tú y yo, y no necesitamos al Tío Tommy para que fuera válido.

En otras palabras, se comporta como un objeto físico.

¿Pero sabes qué es genial? Sigue siendo digital.

Ahora podemos lidiar con 1.000 manzanas, o 1 millón de manzanas, o incluso 0,000001 manzanas. Puedo mandarlas con el click de un botón, y podría dejarlas caer en tu bolsillo digital aunque yo estuviera en Nicaragua y tú en Nueva York.

¡Incluso puedo mandar otras cosas con estas manzanas! Es digital, al fin y al cabo. Quizá puedo adjuntar algo de texto – una nota digital. O incluso puedo adjuntar cosas más importantes; como digamos un contrato, un certificado de acciones, o un documento de identidad.

Esperamos que este artículo te haya resultado de utilidad y, si lo ha hecho, ¡compártelo con tus amigos!

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Hoy, desde la web de Mariana Lopez de Waard, queremos compartir con vosotros una historia emocionante que nos trae de protagonista a una rana. Ésta historia es una fuente de inspiración para los negocios y, también, para tu vida personal. Empezamos:

Un grupo de ranas viajaba por el bosque y, de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo.

Todas las demás ranas se reunieron alrededor del hoyo…  Cuando vieron cuán hondo era éste,  le dijeron a las dos ranas en el fondo que, para efectos prácticos, se debían dar por muertas.

Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del hoyo con todas sus fuerzas. Las otras seguían insistiendo en que sus esfuerzos serían inútiles. Finalmente, una de las ranas puso atención a lo que las demás decían y se rindió.   Ésta se rindió, se desplomó y murió.

La otra rana continuó saltando tan fuerte como le era posible. Una vez más, la multitud de ranas le gritaba y le hacían señas para que dejara de sufrir y que simplemente se dispusiera a morir, ya que no tenia sentido seguir luchando. Sin embargo, la rana saltó cada vez con más fuerzas hasta que, finalmente, logró salir del hoyo.

Cuando salió, las otras ranas le dijeron: “Nos alegramos de que hayas logrado salir, a pesar de lo que te gritábamos”.

La rana les explicó que era sorda y que pensó que las demás la estaban animando a esforzarse más y a salir del hoyo.

Moraleja

1. La opinión de los demás, si dejas que te afecte, puede animarte o destruirte.

2. En negocios y en tu vida personal, debes continuar luchando si quieres salir “del hoyo”, si quieres salvar tu negocio, no pierdas de vista la luz a pesar de lo que te digan los demás.

3. A veces nos rendimos simplemente porque los demás nos dicen que no debemos seguir intentándolo, nos volvemos dependientes de ellos, de la sociedad y no seguimos nuestro propio instinto y nuestras metas por culpa de personas con opiniones dañinas.

Las personas que nos dedicamos a ésta industria, el MLM, hemos escuchado muchas veces, en boca de familiares y amigos, que esto no funciona, que no vamos a conseguir nada, que es una pérdida de tiempo. Algunos se rinden y otros, como Mariana Lopez de Waard y otros líderes, siguen saltando.

¿Saltarás tú?

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